Un turismo diferente

Conscientes de su generosidad, algunos paí­ses viven del turismo como actividad principal generadora de divisas. Es, pues, el turismo, factor determinante en su desarrollo por la cantidad de dinero que genera y que significa en la economí­a oficial y particular.

Un claro ejemplo lo vivimos en Europa del Mediterráneo, donde paí­ses como España, Grecia o Italia se desviven en atender al turista, sabiendo que en cada momento deja dinero sembrado en su gente, sus comercios, su infraestructura y sus autoridades, es decir, hay dinero para todos, proveniente de fuera del paí­s o de la región, lo que constituye un gran éxito segíºn los economistas.

En el mundo se maneja la temporada alta y temporada baja, considerando la primera como la que más genera por sus costes, ya que es todo más caro por la afluencia desmedida que se registra históricamente.

Inclusive, las lí­neas aéreas de bajo coste, que se les conoce como œlow cost consideran en sus promociones precios distintos. Hay tarifas determinadas para volar, que se incrementan en la llamada temporada alta, y muchas de ellas, de acuerdo con destino, considerablemente.

En nuestro paí­s aíºn cuesta lo mismo un billete aéreo a determinado punto geográfico, por todo el año, es decir, no hay el mencionado aumento de las tarifas que debe pagar el que pasea.

En ese sentido, la autoridad colabora y mucho para fomentar el turismo, sabedores de que todos ganamos y hay dinero fresco. México tiene destinos que bien podrí­an ceñirse a este criterio: Can cíºn, la Ribera Maya en general, Acapulco, Zihuatanejo, Oaxaca y otros se podrí­an dar el lujo de subir precios en temporada alta, sin embargo, no hay mucha diferencia.

Tamaulipas tiene menos problemas de esos, por la pobreza de sus sitios turí­sticos, y porque aquí­ si nos cuesta igual volar en diciembre que en enero.

Una buena estrategia puede ser la diferencia en ganancias y promoción, sin embargo, ésta debe surgir como factor de interés para todos, es decir, autoridades, prestadores. Y concesionarios y también, por qué no, los usuarios que, finalmente, somos los œpaganos, o sea, de donde surge el pago que genera esa cascada de beneficios.

Hemos sido testigos de muchos cambios en los íºltimos años: Tamaulipas tiene una marca propia, una marca que tiene mucho que ver con la idea de un manejo adecuado de sus recursos y todo lo que implica visitantes de fuera. Ya tenemos algo más que nos identifica, aunado al logotipo de un gobierno íºnico y de todos los partidos polí­ticos.

Es por esa razón por la que debemos cuidar nuestros destinos turí­sticos y propiciar seguridad y diversión y todo lo que implica un buen paseo.

En Europa, especí­ficamente en España, el Camino de Santiago es tradicional y muy visitado todo el año, porque nunca salen con sus abusos desmedidos tí­picos de quien no tiene mucho turismo, y con un visitante quiere ganar lo que con todos.

Las autoridades estatales han facilitado cursos a prestadores de servicio con el objetivo de que éstos mejoren sus habilidades y puedan ser la diferencia entre el sitio y los paseantes, proporcionando todo tipo de facilidades para el que no quiere gastar, y vivir de acuerdo, esperado que siempre nos alcance el tiempo y dinero y luego, de inversionistas ambiciosos, que serán el éxito del turismo tamaulipeco.

Y ahora que viene julio, el mes vacacional por tradición, es un buen pretexto para poner a prueba los conocimientos adquiridos, las facilidades oficiales y la generosidad de nuestros hermosos sitios, con la certeza de que todos los vamos a disfrutar.