Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Al menos seis sacerdotes de parroquias de la región Ribereña de Tamaulipas recibieron a fines de junio e inicios de este mes, llamadas realizadas por presuntos delincuentes que les exigían dinero a manera de extorsión, ya que contaban con todos sus datos personales y familiares, denunció ante medios de comunicación el obispo de la Diócesis de Nuevo Laredo, Enrique Sánchez Martínez.
Por su origen relacionado con la delincuencia organizada, los sacerdotes afectados lo hicieron del conocimiento al obispo, quien recomendó no hacer caso a esas llamadas, las que ya fueron denunciadas ante las autoridades judiciales para darle seguimiento y prevenir futuras consecuencias.
De acuerdo al obispo, se trata de sacerdotes de parroquias de municipios de la zona Ribereña, entre ellos de los municipios de Miguel Alemán y de Nuevo Laredo, quienes recibieron las llamadas con fines de extorsión al exigir a los sacerdotes depósitos de dinero a cuentas bancarias, lo que no hicieron, œpero ya sabemos cómo son esas llamadas, y que no son de la ciudad, por lo que actuamos con calma y no ha pasado nada. Les pedimos a nuestra gente que no caigan en pánico, explicó el religioso.
Quienes hicieron esas llamadas sabían el nombre del sacerdote, de la parroquia, del personal que trabaja en la parroquia y todos sus datos, pero esta no es la primera ocasión que ocurre, ya que de acuerdo al obispo, ya había sucedido anteriormente.
En mayo de este año la Arquidiócesis de México también denunció este tipo de llamadas de extorsión a sacerdotes con mismo ˜modus operandi™, y pidió a los sacerdotes estar atentos de estas llamadas y no ofrecer ninguna información personal o de las parroquias, y recomendó cortarlas y denunciarlas de inmediato a las autoridades.
œSabemos que es la manera en que operan y pedimos a todos que no respondan, porque están llamando a las notarías parroquiales, señaló tras comentar que al no contestar las llamadas dejaron de hacerlas, y dijo que ya fue objeto de este delito cuando fue obispo de Durango, antes de llegar a esta ciudad.
Ante este tipo de delitos en su contra, dijo el obispo que son más vulnerables, œpero el pueblo de Dios nos hace fuertes porque nos apoya, y el apoyo es de todos, por lo que no hemos recibido de quienes provocan la violencia, amenazas ni signos de violencia, señaló.
Empero, la inseguridad y la violencia que dominan al país ya permeó el velo religioso, ya que entre los años 1990 y 2017 hubo 70 homicidios contra religiosos católicos.
Asimismo, delitos como el robo, extorsiones, cobro de derechos de piso, amenazas y secuestros afectan al clan católico del país, de acuerdo a datos ofrecidos por el Sistema de Información de la Arquidiócesis de México (SIAME).
El año pasado cuatro sacerdotes fueron asesinados, dos fueron secuestrados y dos más fueron objeto de violencia física en el país.