Urge reformar ley de Tránsito

Entre lo obsoleto de un documento y la falta de profesionalismo de quien dirige el departamento de Tránsito en Victoria, los habitantes de la capital tamaulipeca estamos en un dilema y tenemos que soportar una serie de irregularidades, de algunos elementos, o del mismo director, cuya falta de tacto con la ciudadaní­a es conocida por muchos, su falta de educación y desconocimiento manifiesto del entorno y las leyes también dejan al descubierto un nombramiento a todas luces incómodo para los ciudadanos.

Quisiéramos, sinceramente, un elemento que, lejos de hablar de sus caracterí­sticas personales, pudiera hacer que la ley se cumpla sin distingo; el delegado que tenemos hoy vociferó como algunos polí­ticos de poca monta lo hacen, que acabarí­an con el influyentismo, con los vidrios polarizados y más infracciones al reglamento.,

Pronto le pararon el alto y dejó de insistir en sus vociferaciones: los autos siguen polarizados, principalmente los de funcionarios municipales y estatales, policí­as y cuanto se le antoja hacerlo; por otra parte, sigue el abuso de gente que circula sin placas o con las de los grupos que avalan contrabandistas como son ONAPPAFA y UCD, mismos que etiquetan a cuanto carro llegue, incluyendo los nacionales que tienen situación irregular a más no poder, pero ya lucen su placota de alguno de estos recursos ilegales.

Al Delegado en cuestión se le olvidó que las leyes para proteger a las personas con discapacidad son mundiales y tienen una gran fuerza en todo lugar¦ menos en Victoria, donde todos abusamos y nos estacionamos en sus lugares exclusivos, comenzando por los taxis de las tiendas de autoservicio que, dicho sea en tema aparte, son los abusivos más grandes que hay; el caso es que los œcamionetones de lujo siguen invadiendo esos sitios, porque se bajan de ellas mujeres teñidas del pelo y con aires de grandeza, que no reflejan más que una pobreza moral y cultural, y como son parejas -legales o no- de funcionarios, piensan que el mundo les debe pleitesí­a y hacen lo que quieren.

Inclusive, llegan hablando por teléfono, que es una infracción causante de la mayorí­a de los accidentes y muertes en nuestros dí­as.

Pero el delegadito no ha podido poner orden, luego de haber vociferado lo anterior.

Urge, sinceramente urge que los gerentes y dueños de tiendas de autoservicio se unan TODOS y pidan la intervención de Tránsito para que se respeten esos lugares, y no se dejen intimidar por los abusivos y abusivas, prepotentes que hacen de esos sus lugares exclusivos.

Y a los automovilistas: qué nos cuesta caminar 20, 30 o 70 metros a la tienda y respetar las leyes para discapacitados, pero no: somos tan especiales que no nos importan los demás.

Es hora de que se ponga un œhasta aquí­ a tanto abuso, aunque vemos difí­cil que la autoridad lo haga en este tiempo en que lo que se hace es preparar una salida digna, y los que entrarán se escudan afirmando que aíºn no son autoridad.

Es decir, estamos en un enorme vací­o y no hay ley que valga para quien llega en muletas o osilla de ruedas.

Aquí­ debe haber intransigencia, energí­a, apego a la ley irrestrictamente, y poner en su lugar a todos esos abusivos, sean lo que sean, porque ya estamos cansados de ver a los abusivos con sus vehí­culos oficiales transgrediendo reglas y violando reglamentos.

Imaginamos: si esos son los que gobiernan, ¿qué esperamos de la gente del pueblo? Los que no leen y no observan la ley.

Se predica con el ejemplo, y ahí­ tenemos que hacer un gran esfuerzo.

Es hora de mostrarnos que podemos ser respetuosos con las leyes, y vivir decorosamente, respetando los derechos de cuanto habitante tienen Victoria, sin importar su condición fí­sica o social.