Reynosa, Tamaulipas.-De nueva cuenta los amantes de lo ajeno volvieron hacer de las suyas en el primer cuadro de la ciudad, donde ahora le toco a una tienda de conveniencia a la que le dieron el clásico œcristalazo.
Los hechos ocurrieron en horas de la madrugada cuando los empleados por seguridad se encierran en horas de la noche y al realizar sus labores en la bodega se percataron que un fuerte estruendo se escucho en el exterior de la tienda.
Los empleados por temor permanecieron algunas horas sin asomarse hasta que entrada la mañana finalmente se percataron que los vidrios de la puerta estaban quebrados por lo que dieron parte a sus superiores para que pusieran la respectiva denuncia por daños.
Además realizarían un inventario de la mercancía para ver si los ladrones no se llevaron dinero o mercancía.