Una mentira repetida mil veces termina aceptándose como verdad, reza el viejo y muy cierto refrán. Partiendo de ello, me parece será muy difícil derribar la pésima imagen de los Maestros de México que el gobierno de Peña Nieto logró en la sociedad nacional.
El pleito de Peña con Gordillo Morales, es mentira que se centró en ella solamente y su camarilla se seguidores y auxiliares -los menos en comparación al níºmero de agremiados al SNTE- El problema de insubordinación de Elba Esther al Ejecutivo Federal (2012-2018), también, inexplicablemente llegó a los maestros del aula, a los que salen de la escuela con las manos manchadas por el gis.
Quienes se encargan de cuidar a nuestros hijos por lo menos la jornada escolar, durante el sexenio del de Atlacomulco, fueron tachados de una superior irresponsabilidad profesional, al obtener los íºltimos lugares en las evaluaciones mundiales y lo peor, es que no solo la población que goza de los beneficios de la escuela píºblica, sino que los mismos profesores creyeron en esa reprobación. Sin duda fue muy convincente.
Un reto para los mexicanos, lectores o no de este espacio, es hacer un ejercicio introspectivo -interno, reflexivo, íntimo, anímico- sobre los profesores que nos han formado: por lo menos 6 de la primaria y aproximadamente 10 por cada grado de la secundaria. Total 36.
Lo importante es calificar a cada uno de nuestros exmaestros, desde nuestra perspectiva de estudiantes. El siguiente paso es preguntarnos ¿A cuántos profesores reprobarías? A continuación vendría el ejercicio de reflexión y ˜reprobar™ o ˜aprobar™ a nuestros exprofesores.
Me atrevo a plantear una hipotética respuesta: Pocos o ninguno saldría reprobado. Son realmente un alto porcentaje los aprobados, sobre todo de nuestras profesoras (es) de preescolar, primaria y secundaria.
Una reflexión adicional: El Estado Mexicano, constitucionalmente es el rector de la educación básica y la formación de maestros; Además le corresponde diseñar y difundir los Planes y Programas de Estudio de los niveles señalados.
Desde esta perspectiva si el Estado Mexicano mal forma a los maestros, desde luego que es responsabilidad del gobierno; Si adiciona la cuestión laboral, quizá descubra que la capacitación y actualización del empleado (maestro) corresponde al patrón (gobierno).
Un profesor de escuela no inventa lo que hace con sus estudiantes. Recibe de la Secretaría de Educación Píºblica el(los) programa(s) de la(s) materia(s) del Plan Educativo. El papel de la supervisión, para que el maestro cumpla con su labor, le toca al Estado a través del director de escuela, del supervisor, del jefe de enseñanza o de sector, de los jefes de departamento, subdirectores, directores y subsecretarios y secretarios de educación. Adicionalmente existen supervisiones estatales, regionales o federales.
Toda esta red de trabajadores y sus auxiliares, supervisan que las instrucciones de la SEP sean cumplidas por los docentes para lograr el modelo educativo. Luego entonces ¿De quién es la culpa de la real o supuesta œreprobación?
Ha curioseado ¿Qué sucedió con las niñas y niños que han ocupado primeros lugares en las evaluaciones y concursos nacionales y, hasta internacionales en matemáticas, robótica, mecatrónica, física, química y las áreas que me diga, el este sexenio?
¿Y los niños de sexto que se ganaron la Ruta de Hidalgo? ¿Y los de tercero de secundaria que hicieron la visita presidencial por los mejores promedios en ese nivel?
¿Qué ha pasado con esos altos promedios y qué papel ha jugado el Estado Mexicano con esos escolares? ¿También de ello van a culpar a los maestros?
El papel de los maestros de la escuela mexicana, es muy digno y, desde luego, significativo en la vida del ciudadano del mañana, porque de sus maestros recibe influencia muy directa y le aseguro que la campaña mediática contra los maestros de México fue tan efectiva como la campaña contra Gordillo y puede o no merecerla, pero los más inocentes en este conflicto político son los profesores del país.
En el patio Central del Palacio Nacional, ayer frente al presidente saliente, EPN, el presidente electo, AMLO, dejó muy en claro que sí habrá marcha atrás a la reforma educativa de Peña, pero también que habrá una nueva.
Por cierto y con esta cierro. ¿Me descuidé con el tema de Elba Esther Gordillo y no puse atención a las ceremonias de inauguración del ciclo escolar 2018-2019, tanto a nivel federal como en Tamaulipas?