Soy de las personas que desde el principio del sexenio que agoniza, escribí y comenté a favor de los vapuleados profesores, víctimas del acoso mediático de las huestes directas o indirectas del Ejecutivo Federal, originario de Atlacomulco, en Edomex.
Aclaro, de los profesores del aula. Jamás de un líder natural u oficial de su sindicato.
Durante más de cinco años el erario federal destinó millonarias sumas para ˜culpar™ a los maestros de México, del estado que guarda la educación del país y mire usted que sin ser cicle, pegó la idea entre los mexicanos y lo peor, entre los mismos docentes.
Nada más falso, aunque Televisa y su filial Mexicanos Primero hasta filmaron el documental De Panzazo.
He insistido que el Estado Mexicano es quién forma a los profesores de la educación básica; por si fuera poco, es también responsable de elaborar Planes y Programas de estudio de la educación básica y de la normal.
En consecuencia, es fácil deducir por tanto quién es el de la responsabilidad en los nefastos resultados de las evaluaciones mundiales a las que han sido sometidos los educandos de primaria y secundaria. Y peor… los papás también creyeron.
El sábado pasado, las periodistas de Excélsior, Vanessa Alemán y Tania Rosas, publicaron noticias reveladoras en relación al nivel educativo de la próxima legislatura y los níºmeros son alarmantes y le anticipo que los maestros nada tienen que ver.
En la publicación las periodistas capitalinas aseguran que de 500 nuevos diputados federales, se cuentan médicos, periodistas, abogados, profesores, actores, conductores de TV y un boxeador.
Lo extraordinario del tema -y en esto ni Elba Esther Gordillo tiene culpa- solo poco más de la mitad cuenta con una cédula profesional. Exactamente son 276 profesionistas tienen un título universitario.
Me parece lamentable que la Constitución General de la Repíºblica vigente, en ninguno de sus artículos, incisos o párrafos, exige un requisito de escolaridad a quienes aspiren a ocupar una curul en San Lázaro o en el Senado de la Repíºblica.
En otras palabras, todo indica que la preparación académica de los legisladores resulta irrelevante, segíºn el marco legal vigente, aunque la LXIV (64°) Legislatura, a partir del próximo 1 de septiembre, solo tendrá 276 profesionistas.
Vanesa Alemán y Tania Rosas de la casa Editorial Excélsior, aseguran que los nuevos diputados (algunos vienen del Senado, otros están repitiendo o ˜chupulineando™) con grado académico, son egresados de universidades como la UNAM, de autónomas estatales como la de Nuevo León, Chihuahua y el Instituto Tecnológico de Durango, existen egresados del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
También la investigación periodística llevó a buscar la presencia de la mujer mexicana, descubriendo que son poco menos de la mitad, 241 de 500, que incluyen principios de mayoría relativa y representación proporcional.
En cuestiones de escolaridad, se contaron a 119 nuevas diputadas con cédula profesional de licenciatura, entre éstas hay siete con maestría. Una de ellas cuenta con dos licenciaturas y dos con doctorado y especialidad.
Buscando una Carta Magna actualizada, nos encontramos los requisitos para ser diputado federal y segíºn el artículo 55 dice: Ser ciudadano mexicano por nacimiento; Tener 21 años cumplidos el día de la elección; Originario o vecino del estado que aspire representar; No estar en servicio activo en el Ejército o la policía; No ser alto funcionario en cualquiera de los tres Poderes de la Unión u órganos autónomos, ni ser ministro de algíºn culto religioso.
Entre los nuevos legisladores 12 de ellos representarán a comunidades indígenas de los estados de Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán. Aunque en esta docena se identificó a Manuela del Carmen Obrador, ¿le es conocido el apellido?
Arribarán a San Lázaro como diputados de la nueva legislatura, siete médicos; un actor y productor; un boxeador; un locutor, un conductor de televisión y un poeta.
También desde luego de identificaron a quienes tienen un pasado no muy claro, como quién tiene antecedentes penales; otro que estuvo acusado por el delito de peculado; otro más que cuenta con al menos seis denuncias por delitos como robo, daño patrimonial, lesiones y violencia intrafamiliar; otro denunciado por despojo de documentos, recursos materiales y financieros.
La investigación de la Casa Excélsior es muy amplia y completa, pero no toda tiene relación con la educación del país y menos con el profesionalismo de los maestros de México.
El martes tendré la oportunidad de entregarle nuevo material periodístico para su análisis, mientras tanto disfrute el fin de semana.