Tampico Tamaulipas.-Debido a que el 80 % de las mujeres que se embarazan tienen riesgo para diabetes y Tamaulipas presenta el primer lugar en prevalencia de esta enfermedad en el embarazo, el Instituto Mexicano del Seguro Social lleva a cabo un intenso programa del cuidado de estas pacientes, reduciendo a cero la pérdida de los bebés.
El endocrinólogo del Seguro Social, Rafael Violante Ortiz, dijo que este instituto tiene un programa muy intensivo del cuidado de la mujer diabética embarazada.
Indicó que el programa inició en 2009 y en esa fecha tenían aproximadamente 13 pérdidas de niños al año y se fue bajando de 13 a 9 y de 9 a 7 y de 7 a 3 y actualmente tienen año y medio que no pierden un solo bebé.
“El programa es intensivo el diagnóstico y darle seguimiento a estas mujeres porque el 80 por ciento, es decir 4 de cada 5 mujeres que se embarazan tiene factores de riesgo para diabetes y Tamaulipas presenta el primer lugar en prevalencia de diabetes en el embarazo con un 40 por ciento, 4 de cada 10 mujeres tienen ya diabetes en el embarazo”.
Manifestó que ese es un asunto que llama mucho la atención y el programa ha logrado bajar complicaciones por lo que están en cero productos perdidos.
“Y hemos bajado la tasa de sobrepeso en los niños que nacen, se llama macrosomía, que normalmente anda en 20 % en todo México y en el IMSS andamos en 11 % hemos bajado casi a la mitad a través de ese tipo de programas”.
Refirió que ven a las mujeres embarazadas cada dos o tres semanas y les abre un whatsapp para que manden resultado y ajustarlas rápidamente de pasar de pastillas a insulina y el programa es un éxito total.
Sin embargo, señaló que muchas veces a las embarazadas les falta cultura de la prevención.
“Falta cultura evidentemente, el IMSS pone todo a disposición los tratamientos de prevención, pero la gente no cambia sus hábitos alimenticios, saben perfectamente que no debe comer azíºcar y la come, pan de dulce y exceso de tortilla hace daño, y lo sigue haciendo y el refresco; entonces va a ser difícil trabajar y cambiar los hábitos alimenticios”.
Por ello, señaló que también se debe trabajar en las escuelas educando a los niños y enseñándoles a comer comida sana, verduras, agua.
“Pero mientras eso sucede nosotros estamos concentrados en las mujeres embarazadas, porque si el niño pesa normal al nacer, las posibilidades de que sea un niño obeso son menores, es decir, los estamos atendiendo desde el principio”.