Independencia

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La palabra como el tí­tulo de hoy, se debe interpretar como la formación o restauración de un paí­s; después de la separación de otro del que formó parte. Los especialistas en estos temas aseguran que el concepto apareció en el campo polí­tico con la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776.
En este sentido los mexicanos estamos a punto de celebrar el aniversario níºmero 208 del inicio de la lucha por la independencia (15 de septiembre de 1810). Aunque dejo en claro que hablamos del principio del movimiento armado, porque cuando el paí­s alcanza este objetivo, es el 27 se septiembre de 1821.
Se supone que la celebración del dí­a 15 de septiembre, no solo obedeció al Grito Independentista del cura Miguel Hidalgo, sino que la clase polí­tica del porfiriato quiso halagar a Don Porfirio y esa ideologí­a ha prevalecido por décadas, sin ninguna explicación.
La educación mexicana, como quizá la de todos los paí­ses, busca establecer en el pueblo, elementos en la ideologí­a de sus escolares, de tal forma que la educación analista, reflexiva y crí­tica (de criterio) queda en el papel, lo que los estudiantes aprenden es a no cuestionar.
Usted y yo aprendimos desde la escuela primaria -sin importar el lugar geográfico del paí­s o si asistimos a escuela píºblica o privada- que en México hay tres Poderes: El Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, representados por el presidente, los legisladores y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Ideológicamente en todos los escolares queda la idea de que el primer poder es el Ejecutivo. Sin embargo teóricamente quien hace las leyes (determina conducta social) es el poder Legislativo y, el Ejecutivo, valga la redundancia, ejecuta, las pone en vigor.
Dicho sea de otro modo: El legislativo dice lo que debemos hacer y, en caso de incumplimiento, el Ejecutivo nos detiene, acumula pruebas y nos remite al Poder Judicial quien valora y sanciona o nos deja en libertad.
En las elecciones, los partidos polí­ticos buscan que los candidatos a legisladores y al ejecutivo, ganen, porque de esa forma garantizan que los proyectos del gobernador o del presidente, sean aprobados en leyes que favorezcan sus acciones, del mismo partido.
La independencia de poderes en nuestro México ha sido teorí­a que, en la mayorí­a de los casos, no se apega a la realidad. Es un choque entre lo que dice la Constitución y lo que hacen los legisladores.
En dí­as pasados, la noticia que llenó muchos titulares, se refirió a la doble función que alcanzó en la pasada elección federal, Manuel Velazco Coello, esposo de Anahí­, cuando siendo gobernador de Chiapas, logró también la senadurí­a por la misma entidad.
El caso es que hasta el martes 4, por la mañana, México seguí­a comentando la ˜primera gran decisión del Senado de la Repíºblica™, cuando no autorizó la licencia que presentó Manuel Velazco como Senador y retomar sus funciones en Chiapas como gobernador.
Los mexicanos entendimos que tal disposición de los senadores se basaba en un marco jurí­dico que le habí­a negado tal licencia. Se entiende que, o renunciaba al senado para regresar a la gubernatura o se quedaba en su curul.
Lo sorprendente es que al filo de las 15:30 hrs del mismo martes, los mensajes telefónicos de Uno Noticias, informaba que el Senado de la Repíºblica daba marcha atrás y rectificaba la no autorización al gobernador-senador para reintegrarse como Ejecutivo a Chiapas.
Apenas con cuatro dí­as, los senadores se exhiben por un ¿error?, cuando se supone que se alquilan al pueblo de México porque conocen de leyes y que también, aunque también tienen asesores.
Para la formación del individuo es innegable la cuestión ideológica. Viene al caso el anécdota de un profesor que preguntaba a su clase, el níºmero de hijos que sus abuelos tuvieron; también, el níºmero de hijos de sus padres (hermanos); y el níºmero de hijos que pretendí­an tener.
La conclusión era que nuestros abuelos y nuestros padres, en términos generales, tuvieron más hijos que los que sus estudiantes pretendí­an. La razón es la polí­tica poblacional del gobierno que busca el equilibrio.
Vale preguntar ¿Hay independencia de Poderes en México? Este es un tema de análisis y reflexión para formarnos un criterio, aunque¦ mañana será otro dí­a. Esperemos que con mejores noticias.