
Tampico, Tamaulipas.-œDonar un órgano es un regalo de vida, expresó el padre Delfino Baltazar, al presidir la misa de acción de gracias en la Catedral de Tampico a la que acudieron 20 pacientes que han recibido un trasplante y ahora tienen una nueva oportunidad de vida, incluso él quien recibió este regalo de su hermana.
Los familiares y 20 personas que han recibido trasplantes de órganos en la zona sur de la entidad, acudieron puntuales a la cita de las 12:00 horas y agradecieron a Dios el haber renacido.
Esta celebración eucarística que fue auspiciada por la Fundación Humanitaria de Trasplantes de Tamaulipas, A.C., que representa la doctora Esmirna Chuy Díaz, agrupación que se ha encargado de fomentar la cultura de la donación de órganos y además gestionar las operaciones quiríºrgicas para efectuar el trasplante de órganos en hospitales píºblicos en esta región.
œEste día 8 de septiembre estamos aquí congregados los trasplantados de un riñón con sus familiares, amistades y conocidos y porque estamos aquí para participar de esta misa de acción de gracias, y la Santa Misa que celebramos todos los días y todos los domingos esta oración más grande de acción de gracias porque Cristo Nuestro Señor nos dejó este sacramento, el sacramento de la eucaristía el tomo una oración que se rezaba una vez al año en la cena pascual y en esta oración se daba gracias a dios por tres cosas, primero por el Don de la Vida, y en segundo lugar por la tierra prometida, y finalmente por los frutos obtenidos de la tierra, por las cosechas.
Por ello, explicó que la Santa Misa es la oración de acción de gracias más grande por excelencia y por eso hoy se congregaron para dar Gracias a Dios por esta nueva oportunidad de vida.
œSufrimos la enfermedad de la insuficiencia renal y nos impidió trabajar, y cuál es la primera reacción, porqué a mí, no lo aceptamos, eso me pasó a mí, no lo aceptamos, porque a mí, mis riñones ya no estaban trabajando y el íºnico camino que tenía es un trasplante de un familiar, donación de un familiar o se queda en la lista de espera, y mucha gente cuando hablamos de donación de órganos y muchas veces no queremos donar nada, ni el hígado, ni el corazón, ni las córneas, riñones, médula, decimos porque me voy a presentar mocho ante Dios.
Comentó que cuando va la gente a sacar su licencia de manejo preguntan si está dispuesto a donar sus órganos y la respuesta es no, pues dicen œno quiero presentarme ante Dios mocho, pero a Dios no le interesan nuestros cuerpos, la vida corporal se regresa a su naturaleza, polvo eres y en polvo te convertirás, ante él nos vamos a presentar no como somos sino como ángeles sin cuerpo, sin ninguna necesidad, solamente se va a presentar el alma.
Hizo referencia a que existen algunas sectas en las que no permiten ni la donación de la sangre, ni que les hagan una transfusión, mucho menos donar un órgano o recibirlo.
œEl 26 de marzo de 2002 cuando me hicieron el trasplante, después de éste yo permanecí en el hospital pero mi hermana donó un riñón y estuvo una semana, nadie podía visitarme, pero en aquel entonces siendo obispo Rafael Gallardo, le dieron permiso para que entrara a verme junto con mi hermano y me dijo para que aprendas algo de tu hermana esto es la expresión máxima del amor hacia ti. El buen pastor dice el mayor amor es el que da la vida por sus ovejas, es el primer factor para un trasplante, segundo factor cuestión económica pero hay instituciones y doctores que buscan apoyar, y promover la donación de los órganos.
Hizo uso de la palabra, la doctora Esmirna Chuy Díaz, presidenta de la Fundación Trasplantes de Tamaulipas, quien manifestó que esta misa es un homenaje a esos hombres y mujeres que decidieron donar sus órganos después de morir porque gracias a ellos se ha logrado salvar muchas vidas y de esa misma manera celebran la vida después de la vida y por ello están presentes los pacientes que recibieron este regalo de vida y sus familiares.
Recordó que el Papa Benedicto dijo que es ilícito incorporarse voluntariamente y con plena consciencia a la cultura de los trasplantes y de la donación de órganos.
Asimismo Celia Carrizales, dio testimonio de vida en representación de los trasplantados de la Fundación, afirmando que el pasado 8 de julio 10 años de haber recibido un trasplante de riñón, y al igual que al padre, a ella también le donó su hermano y es la mayor muestra de amor que puede dar un ser a otro ser.
œYo le doy gracias a Dios por la bondad que puso en el corazón de mi hermano para poder desplazarse de él y poderme ayudar a mí y darme esa nueva oportunidad de vida.
Cabe señalar que en la zona conurbada se llevan a cabo trasplantes de órganos en el Hospital General Regional níºmero 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y se exhorta a la población para que hagan consciencia de la cultura de la donación de órganos.


