Canibalismo priista frente a la orfandad y derrota

Reynosa, Tamaulipas.-Sin despojos siquiera que disputar ante dos estrepitosas derrotas electorales al hilo. Los priistas recurren a su práctica comíºn ante el miedo de enfrentar y reconocer sus propios yerros. El Canibalismo, el mismo con el cual purgan a los que consideran artí­fices de las derrotas y el desplome en la preferencia ciudadana, sin admitir que fueron ellos mismos los que gestaron su caí­da.

Ahora las voces de cuadros priistas se alzan reclamando la cabeza de Sergio Guajardo Maldonado, incompetente en el liderazgo de un PRI en Tamaulipas que ha sido solo un botí­n polí­tico de futuras componendas y en donde su militancia y principalmente los ciudadanos son segundo plano en el rango de prioridades.

Mediocre en su ejercicio como presidente del PRI en Tamaulipas, Guajardo Maldonado recurrió a la misma estrategia de ausencia que en su momento usaron Rafael González Benavidez, quien œbotó su responsabilidad como presidente del partido para ir por una curul al Congreso del Estado y delegó todo en Aida Zulema Flores Peña.

Flores Peña igual enfrenta los señalamientos de traición al PRI y no apoyar las candidaturas y candidatos en la elección local del 2016, en donde optó por cultivar sus relaciones píºblicos y preferir ir a tomar café con reporteros en lugar de asistir a eventos con la militancia y ciudadaní­a.

Hoy, el PRI enfrenta su peor crisis polí­tica, en Tamaulipas y a nivel nacional han sido œborrados literalmente del mapa polí­tico y hoy ni los despojos son atractivos para pelear..