Reynosa, Tamaulipas–Catrinas acompañadas de catrines y muchas de ellas solitarias deambulan por las aceras de la Plaza Principal, retornando de la muerte para estar entre los vivos y preservar la tradición del Día de Muertos.
Estos días por iniciativa del Ayuntamiento de Reynosa y la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), las catrinas œtomaron la Plaza Principal de Reynosa y con sus vestidos largos y atuendos multicolor, despiertan los recuerdos y la alegría de recordar a quienes están ausentes físicamente, pero que viven en el recuerdo.
Las catrinas pasean y en silencio se asoman a los altares alzados para recordar a difuntos, con su aire soberbio, las damas huesudas indiferentes, como si no hubiese nada nuevo ante sus cuencas que alguna vez albergaron ojos, siguen su camino momentáneo entre los vivos.
Cada una con su atuendo y vestido diferente, ninguna es igual, son las catrinas que han vuelto de algíºn lugar fuera de lo terrenal, de un plano, en donde solo aquel que cruza el umbral de la vida sabe en donde es, pero por ahora las catrinas son motivo de culto, adoración pagana y recuerdo grato a los difuntos.