Extremar la seguridad

Con la llegada de la temporada decembrina, se hace necesario una reflexión acerca de las medidas de seguridad que tenemos que instrumentar, reforzar o agregar a nuestra vida.

De todos es sabido que la temporada se presta para incrementar el níºmero de ilí­citos en todas partes, porque hay dinero en mayor escala en todas partes.

Los aguinaldos, primas de fin de año y otros premios salen a flote y somos carne de cañón para quien gusta de obtener recursos sin merecerlos, y que gusta también de tomar lo de los demás y hacerlo propio.

Las autoridades en Tamaulipas nos piden, desde todo nivel, incrementar las medidas de seguridad.

Policí­as estatales y municipales, ministeriales e inclusive los que pertenecen al nivel de la Federación nos piden cuidarnos, ser más desconfiados y poner especial cuidado en ciertas medidas para no ser objeto de este tipo de acciones ue dañan el presupuesto familiar y pueden ser la diferencia en muchas cosas.

No sacar y abrir carteras en cualquier parte es uno de los consejos: algunos lo hacemos sin percatarnos de que somos observados, y el tener mucho dinero cargándolo puede ser una invitación a cometer el ilí­cito que afecta directamente el patrimonio de la familia y propio.

Antes de ello, sugieren hacer uso del dinero electrónico, es decir: cargar la menor cantidad de efectivo posible y pagar con dinero plástico: tarjetas de crédito y débito que son una buena opción, porque no cargamos nada y no tenemos problema para el pago: hoy en dí­a cualquier negocio acepta pag con tarjetas, merced al incremento de terminales y facilidades que hay para ello.

Quien gusta de salir de vacaciones deberá tener cuidado de mantener su casa muy bien cerrada, y en caso de poderse, buscar a alguien que le de vueltas para verificar que todo este bien. No dejar el foco de afuera encendido, porque quien se dedica a cometer ilí­citos observa y si hay casas que nunca prenden su foto y en este tiempo lo hacen, puede significar una invitación para delinquir.

Confiemos en las autoridades y demos oportunidad de que nos respondan adecuadamente, dando aviso cuando vayamos de vacaciones y si se sospecha de algo raro, inmediatamente hacer el reporte correspondiente para que hagan su trabajo y nos ayuden a conjurar este tipo de problemas. Y hay muchas otras, como no manejar en estado alcoholizado o de ebriedad, fijarnos en las compañí­as con quienes salimos y demás, para evitar que sean ellos mismos los victimarios, que se da en un gran porcentaje en estos dí­as.

La recomendación para las damas de no traer visible en sus vehí­culos los bolsos de mano, porque también se considera una invitación para robar.

No hagamos cosas buenas que parecen malas, tengamos mucho pero mucho cuidado con lo que nos rodea, y confiemos en las instituciones de seguridad que, en una tarea muy grande y coordinada, en estos tiempos hacen un trabajo mucho más intenso, en aras de que no perdamos nuestros recursos, tanto en casa como cuando salimos de ella y paseamos por los principales puntos comerciales de la ciudad.

En caso de detectar anomalí­as en los cuerpos de seguridad, no tengamos miedo y denunciemos lo que hemos visto para que se investigue bien y salgamos de dudas las autoridades y nosotros.

Una policí­a confiable es lo mejor que podemos tener como aliado. Es por ello que nos piden confiar y denunciar en caso necesario.

No queremos más desaguisados: quisiéramos que el ilí­cito se desterrara, sin embargo, estamos conscientes de que hay aíºn mucha gente ávida de hacerse de bienes de una manera fácil y, a veces, violenta a tal grado que causa inclusive la pérdida de vidas.

Hagamos el esfuerzo que estamos llamados a fomentar y reforzar, pugnamos por una entidad más segura, pero para ello tenemos que participar todos: autoridades, ciudadaní­a, y hacer un frente comíºn, sin lugar a dudas.