¿Solapar el delito?

Hemos sido crí­ticos en el sentido de que en México, en Tamaulipas, en Victoria y todo punto geográfico debe haber una ley que debe respetarse, y sin distingos, sin influyentí­simos de cualquier tipo debe hacer la autoridad que todos la cumplan.

En esta ocasión, el reclamo es generalizado y puntual contra las autoridades del municipio de Victoria, encabezadas por el médico Xicoténcatl González Uresti, y con la síºplica a los diputados locales para que intervengan y se privilegie el estado de derecho que debemos tener.

Este miércoles se enunció que la policí­a de tránsito local fungirá como chofer-cómplice de irresponsables borrachos, aprendices de delincuente que no respeten la ley. Nos explicamos.

Dice la autoridad que durante los operativos que se llevan a cabo, en caso de encontrarse a un conductor con efectos del alcohol en su sangre -borracho, ebrio, pe¦- se le conducirá a casa para evitar que haga accidentes y cause ví­ctimas, y ese œservicio será sin cargo a él, es decir, gratuito, porque los tránsitos se convertirán en el chofer de los irresponsbles que manejan alcoholizados.

Nada hay más indignante que leer estas lí­neas, y más, porque dice la nota que aplicará íºnicamente cuando estos borrachos manejen con su familia, es decir, cuando hayan tenido intención de embrutecerse con el alcohol, a sabiendas que tienen la responsabilidad de su pareja e hijos, y de esa forma estíºpidamente ilógica tomen el volante.

Claro, œSuper Xico entrará al rescate de los borrachos y les pondrá chofer, así­ que, si usted es de esos que en las carnitas asadas de los fines de semana gusta de embrutecerse con el alcohol, no se preocupe, porque œsu alcalde ya ha dispuesto que los agentes sirvan de choferes de borrachos, los lleven a casa y solo falta que le den el besito de las buenas noches.

¡Vaya estupidez se les ha ocurrido!

En estos casos, lo más lógico es tomar a cada borracho y meterlo a una celda, al menos, por 48 o 72 horas, para evitar que haga daño y se convierta en delincuente o asesino, y que ponga en riesgo la vida propia y de los suyos, pero eso de solaparlo y llevarlo a casita, como que no es congruente.

En la noticia solo faltó especificar si en el trayecto se valdrá pasar por un Oxxo para comprar algo que les remueva la cruda.

Acostumbrados a la ingesta de bebidas alcohólicas en las noches de fin de semana, las autoridades municipales piensan que todos somos iguales y no nos importa la ley., en otros paí­ses, manejar borracho implica hasta la pérdida de la licencia, y aquí­, es interesante¦ la autoridad solapa y protege a sus borrachines.

No cabe duda, vamos mejorando las cosas.

Y es donde entra la petición a miembros del Congreso tamaulipeco, porque de todos está visto que en el Cabildo de Victoria no hay más que tí­teres de González Uresti que aprueban todas sus ocurrencias, y que se obligue a cumplir la ley, que tiene como objetivos principales el cuidar el patrimonio de las familias, la integridad de quienes beben y sus familiares, así­ como de los terceros que pueden ser perjudicados.

Al columnista no le alcanza el tiempo para meditar y pensar en qué pensaba el alcalde González cuando decidió que los borrachos deben ir a descansar a casita, protegidos por la autoridad misma.

Ya no sabemos con qué ocurrencias estará este mes y semana al frente del Ayuntamiento, porque definitivamente, congruencia y sentido comíºn no lo hay.

Si usted conoce al gobernador Cabeza de Vaca, insí­stale en que nos ayude poniendo orden en Victoria, donde estamos en manos de un irresponsable que ahora dará a sus iguales la misma oportunidad, bajo el lema de œno importa que te pongas pe¦, yo te cuido y te protejo.

¿Y los ciudadanos qué? ¿no cuentan las leyes? Definitivamente, El señor Xico nunca tomó conciencia de su función de gobernar.