Europa y el peor escenario

Reino Unido no sabe bien a bien cómo desenchufarse de la Unión Europea (UE) muestra fehaciente de que a lo largo de 46 años de pertenencia al cónclave se ha entretejido una sensible simbiosis económica, comercial, de inversiones, de trasiego de dinero, de facilitación de servicios financieros, de enorme movilidad humana, de cielos abiertos y de mares también.

¿Cómo se rompe con eso? La Cámara de los Comunes al rechazar el Brexit suave profundiza más la incertidumbre para miles de inversionistas detenidos en sus decisiones dado que ignoran cómo quedarán finalmente los lazos entre la isla y el resto del continente europeo.

Hasta Downing Street reconoció en noviembre pasado que si la salida era conducida por el acuerdo recién rechazado œla versión suave implicarí­a que la economí­a caerí­a al menos un 3.9% en 15 años¦ si sucediera un hard Brexit, es decir, irse por las bravas “sin ningíºn convenio-, la caí­da serí­a del 9% durante el mismo lapso de tiempo.

El mismo Banco de Inglaterra advirtió en un análisis difundido que œen caso de ausencia de un pacto bilateral entre Reino Unido y la UE, el Estado británico podrí­a verse forzado a pedir prestados 134 mil 900 millones de euros.

De acuerdo con el Consejo Europeo, los sectores más importantes de la economí­a británica son el comercio mayorista y minorista, el transporte, la hostelerí­a y la restauración; la administración píºblica, la defensa, la educación, la salud y los servicios sociales y la industria.

œEl comercio intracomunitario representa el 47% de las exportaciones del Reino Unido (para Alemania 11% y Francia, Paí­ses Bajos e Irlanda 6%), mientras que el extracomunitario se concentra en EU (15%) y Suiza (5%), segíºn información del órgano de gobierno de la UE.

Por el lado de las importaciones, el 51% procede de Estados miembros de la UE (Alemania 14%, Paí­ses Bajos 7% y Francia 5%), mientras que las extracomunitarias proceden de EU y China (9%).

A COLACIí“N

En todo caso lo que se necesita es tiempo, bien sea para renegociar un nuevo documento con Bruselas; o que suceda otro referéndum o hasta barajarse la posibilidad de una enorme presión que termine orillando a May a convocar elecciones generales anticipadas.

Es una cuestión de poder polí­tico y hasta decencia, subraya John Crace, el analista polí­tico considera que la premier británica debió renunciar œera algo decente; la cuestión es que œsi le dan más semanas ella terminará siendo la peor primera ministra de todos los tiempos.

El resto de Europa hace provisiones para, inclusive, una huida abrupta y que los británicos se vayan sin ningíºn papel de por medio así­ lo confirma Michel Barnier, negociador europeo para el Brexit.

Por ejemplo, aquí­ en España, el gobierno de Pedro Sánchez analiza la aprobación de un Real Decreto-Ley de medidas de contingencia, al tiempo que ya presentó una página web œpreparados para el Brexit a fin de resolver todas las dudas de los más de 127 mil 920 españoles residentes en la isla británica; y viceversa, para atender todas las inquietudes de los 240 mi 785 británicos residentes en la pení­nsula de España y sus islas.

Lo que se sabe es que Reino Unido ha ofrecido la garantí­a unilateral de una serie de derechos en el marco del llamado settled status, un estatus de permanencia para los inmigrantes que ya están dentro de forma regular; y de manera paralela, el presidente Sánchez anunció que España garantizará los derechos de residentes británicos en caso de una salida no ordenada, de forma que puedan permanecer en España.

Por su parte, en Francia y en Alemania, siguen aumentando las solicitudes de residentes británicos a favor de obtener la nacionalidad ya sea francesa o alemana segíºn el caso; asimismo ambos paí­ses han asegurado que los residentes británicos tendrán sus derechos salvaguardados.

Desde Bruselas, el gobierno europeo sigue insistiendo en que coadyuvará junto con May a la bíºsqueda de la mejor solución, aunque a cambio pide a la primera ministra británica que esta vez traiga su nueva propuesta œconsensuada por todas las partes polí­ticas incluyendo a los laboristas, otra dificultad más de entendimiento porque Corbyn y su partido se han retirado de cualquier negociación.

¿Qué escenarios se barajan ahora? Un Brexit duro; o una salida sin acuerdo; hasta la renuncia de May, por cansancio; la convocatoria de elecciones generales y que gane un polí­tico que quiera una ruptura absoluta de borrón y cuenta nueva. ¿Lo inesperado? Otro referéndum y que esta vez triunfe el remain. El milagro del #NoBrexit y que todo quede en un susto y muchas lágrimas.