Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Una sofisticada red de extorsión de migrantes extranjeros por parte de agentes y funcionarios del Instituto Nacional de Migración de Tamaulipas, se presume que operaba al menos desde el año 2001, y que desde entonces mantenía intacta su estructura pese a los cambios ordenados por el gobierno federal, pero fue puesta a flote desde fines del año pasado por migrantes centroamericanos, cubanos, venezolanos y africanos que denunciaron haber sido víctimas de estos abusos.
Estos extranjeros que llegaban a las ciudades de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros en avión, serían interceptados en los aeropuertos por elementos de este organismo, quienes los trasladarían a otros lugares para agilizar los trámites de solicitud al gobierno de Estados Unidos para una visa humanitaria o de asilo político, por tres mil 500 dólares por cada uno.
Dichas irregularidades provocaron la reacción del gobierno federal, lo que motivó el cese inmediato del delegado regional del organismo en Tamaulipas, Luis Eduardo Vega Cambero, quien tomó dicho cargo desde abril del año pasado, y que la tarde de este viernes 22 de febrero fue sustituido por el nuevo delegado José de Jesíºs Vega Ordoñez.
Antes de llegar al INM, Vega Cambero se había desempeñado como subsecretario de coordinación y operación policial en la Secretaría de Seguridad Píºblica en la ciudad de Puebla bajo el gobierno de Rafael Moreno Valle.
Solo cubanos y venezolanos
Testimonios, grabaciones y fotografías de migrantes en poder de este reportero, que denunciaron el abuso del que fueron víctimas, señalan a presuntos agentes de migración en las delegaciones de estas tres ciudades fronterizas de Tamaulipas, pero se negaron a denunciar ante las autoridades la extorsión a la que eran sometidos, ya que su deseo era cruzar a Estados Unidos.
Desde Matamoros, Alicia, una migrante que fue víctima de abuso, señaló que un agente de nombre Rodolfo es quien todos los días los visitaba en el puente internacional para anotar solo a los cubanos y venezolanos en una lista y llamarlos después para solicitarles el dinero, mientras que ella y otros centroamericanos eran amenazados de que si no se retiraban del puente serían deportados a sus respectivos países.
En aquella ciudad activista para la defensa de los derechos humanos defendieron a los migrantes, especialmente a los centroamericanos, y denunciaron los hechos a las autoridades, por lo que el agente señalado ya no regresó.
Sin embargo, las extorsiones a los extranjeros con dinero continuaron de manera sistemática en Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, de acuerdo a los señalamientos hechos por algunas de las víctimas.
œEso es lo que está sucediendo, pero no quiero tener problemas con ellos. Llegamos hace 10 días, y delante de mí había varios centroamericanos, nicaragí¼enses y guatemaltecos en la fila en el puente viejo, en donde ya había varios cubanos que un agente de migración anotaba en una lista, comentó la mujer vía telefónica desde Matamoros.
Ella era la níºmero 74, y adelante estaban anotados cubanos y otros extranjeros, pero todos en un lugar donde se instala la Marina, y luego de dos días llegaron dos agentes de Migración que le dijeron que no podían estar en ese lugar que era solo para los cubanos, lo que fue denunciado por la activista Gladys.
Aladino es cubano y viajó hasta Reynosa con su familia con el deseo de pedir asilo político a Estados Unidos, no tiene dinero pero fue ˜visitado™ por los agentes de migración en el puente internacional, y al ver la situación que consideró de mucho riesgo, prefirió regresar a Monterrey y de allí a Guadalajara, en donde dijo que se quedaría a vivir porque lo que vivió en esa frontera no quiere volverlo a pasar.
œEstá feo muy fea la cosa por allá, y ya no pienso regresar a la frontera, mejor me quedo en México a trabajar, dijo este cubano que viaja con su familia, y quien fue entrevistado vía telefónica.
Luego de varias visitas realizadas al puente internacional uno de Nuevo Laredo, se comprobó que las largas filas de migrantes que tenían dos o tres días esperando, y no los tres o seis meses que los centroamericanos esperan en las casas del migrante, la mayoría eran cubanos, venezolanos o africanos con dinero que llegaron directamente al aeropuerto de esta ciudad, en donde habrían sido interceptados por agentes de migración para trasladarlos a hoteles, ponerlos en una lista y agilizar los trámites de solicitud de asilo o de visa humanitaria.
La corrupción
Pero la corrupción entre las filas del Instituto Nacional de Migración de Tamaulipas no es nueva, y data de al menos 18 años o más, de acuerdo a los reportes periodísticos consultados.
En el 2001 el Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los Derechos Humanos, son sede en Reynosa, denunció que funcionarios y ex funcionarios del INM de Nuevo Laredo participaban en una red de tráfico y extorsión de migrantes extranjeros.
Este organismo señaló en ese momento que el delegado del INM y el subdelegado, presuntamente controlaban esta red que incluía a los delegados de Reynosa, Matamoros, Miguel Alemán, Altamira, Tampico y Victoria, por lo que fueron destituidos de sus cargos.
Apenas el jueves de esta semana en Reynosa fue destituido de su cargo como delegado Inocencio Almazán Monroy, por presuntas irregularidades en el desempeño de sus actividades.
La destitución de Vega Cambero como delegado regional del INM en Tamaulipas, y el arribo de Vega Ordoñez coincide con la llegada de al menos cuatro autobuses con centroamericanos que fueron detenidos en el kilómetro 26 para determinar su calidad migratoria en el país, por lo que fueron trasladados al seminario menor de la Diócesis, en donde están desde ayer, mientras se determina la forma en que serán llamados para presentar una solicitud a Estados Unidos, de visa humanitaria o asilo político.