Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Una fuerte tormenta que arrojó 2.5 pulgadas de agua sobre la ciudad, volvió a desquiciar las actividades normales de los ciudadanos, al inundar calles, dejar sin energía eléctrica algunas zonas, autos varados e inundados, calles encharcadas, y los 45 minutos que duró la lluvia fueron suficientes para poner en alerta a los cuerpos de emergencia de la ciudad.
De acuerdo al reporte del director de Protección Civil, Omar Enríquez, en algunas áreas de la ciudad cayó granizo, acompañada de fuertes vientos y una tormenta eléctrica muy fuerte que ocasionó los cortes de energía en varios sectores de la ciudad.
Mencionó que el reporte indica 7 vehículos varados por las inundaciones, personas asustadas por cruzar por calles anegadas, y 12 reportes de ramas caídas de árboles, œpero seguimos en alerta ya que el Servicio Meteorológico nacional nos indica que existe la posibilidad de una nueva tormenta, y es producto del frente frío que acaba de llegar a la región, señaló.
Añadió que los lugares que siempre se inundan fueron cerrados, como el paso a desnivel de la calle Anáhuac, el bulevar Dos Laredos, una lateral de la avenida Reforma y otras arterias de menor importancia.
Dijo el funcionario que de acuerdo a los pronósticos, se espera que en el curso de los próximos cinco días habrá lluvias, pero otro reporte indica que solo este viernes y el sábado.
Al consultar con Agustín Boone, titular de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, dijo que el reporte indica que fueron 40 milímetros de agua los que cayeron sobre la ciudad, datos obtenidos por la estación climatológica ubicada en el puente internacional uno, y que la lluvia aumentó el nivel del río Bravo, de dos metros que tenía por la derivación de la presa La Amistad, a dos y medio metros, y un gasto de 320 metros cíºbicos por segundo.
Esto indica que la corriente es más fuete debido a la gran cantidad de agua que lleva el río, por lo que el riesgo para las personas aumentó de manera considerable.
œEsto duró algunas horas, y luego disminuyó, por lo que la tendencia del agua del río es a la baja hasta llegar a los dos metros que tenía antes de la lluvia, ya que subió medio metro durante la lluvia, explicó.
Algunas pareas del río, como el patinadero y parte de los asadores del parque Viveros, el agua del río salió pocos metros de su cauce, además de la parte del río que colinda con la calle Obregón, pero en su mayoría el río se mantuvo dentro de su cauce normal.