PRI: Cambio de estrategia

El comportamiento de nuestras autoridades nos ha hecho aborrecer los enfrentamientos: el hecho de que el presidente López obrador se dedique, todos los dí­as a denostar lo realizado por otras administraciones, a pensar que lo persigue la conciencia de los neoliberales y más, con un delirio de persecución increí­ble no nos gusta a los mexicanos y pensamos que a ningíºn ser humano.

El hecho de estar viendo enemigos en todas partes es desgastante: no es posible pensar en que todos los enemigos de la mal llamada 4T están en contra del paí­s, y que lo íºnico que quieren es que le vaya mal al señor López para vanagloriarse y echar en cara a esos alrededor de 30 millones que se equivocaron en el voto.

Un discurso viejo, obsoleto wue habla de elefantes reumáticos y otras barbaridades ya choca, cansa, pero el señor parece que no tiene más ingeni ni polí­tica.

Igual sucede en el Partido Revolucionario Institucional, que pensamos, cambiarí­a su mentalidad luego de la estrepitosa derrota de 2018. No fue así­, y los tres candidatos a la dirigencia nacional tomaron una postura, para nosotros, equivocada, al menos en el prmer debate píºblico, donde, para variar, salieron a tirarse estiércol, leña, piedras y más.

Acusaciones y descalificaciones de toda í­ndole de Alito, Ivonne y los participantes en la contienda que a los militantes, seguramente, no les dejarán ganas de participar en el ejercicio democrático aparentemente, para elegir a su nuevo dirigente.

Vimos a un candidato y dos candidatas descalificando las formas de participar de los demás, acusando de que tienen nexos con el gobierno, con otros grupos polí­ticos, bueno, hasta con los grupos de la delincuencia, en un ejercicio, insistimos, que ya no tiene encanto para los que vemos este tipo de eventos y seguimos pensando que todos son iguales, que lo sucio de la polí­tica, como el virus del ébola, prendió y ha crecido hasta envenenar a todos los sectores.

Para muchos ha resultado muy raro que un gobernador pida licencia para jugar la dirigencia de su partido: se presta a especulaciones y ha pasado que se elucubran mil y una historias entre otras cosas, pensando todo tipo de cosas y haciendo conjeturas nada propicias.

El PRI toma una postura lopezobradorista, en la que descalifica a todos los que no están conmigo y alaba lo que sí­ es acorde a mis pensamientos, en una acción, reiteramos, que los partidarios, los pocos que le quedaron y no traicionaron para irse con Morena, están ya hartos.

Falta aíºn tiempo, y los supuestos asesores, los que sí­ cobran y bien, podrí­an establecer una forma de campaña que les permita obtener simpatí­as, ganar, para luego, establecer un sistema que les lleve a recuperar lo perdido si es que tienen formas de ello; es tiempo que como López, el PRI deje las denostaciones para otra ocasión,

Que se dejen de descalificar y regalen propuestas, porque los ciudadanos de todo tipo estamos hartos de ello y queremos escuchar qué harán por mejorar su entorno y desenvolvimiento.

Nos interesa ver qué proponen, qué será lo que se pretende y las formas de hacerlo. Es no que los priistas deberí­an pensar en hacer.

Se ha llegado la hora de proponer, de ser positivos, de considerar qué harí­a yo en lugar de, de pensar qué tendré que cambiar para que México sea como lo queremos la mayorí­a y así­, los pensamientos deben surgir en torno a las metas que hay ara que México crezca en todos sentidos.

Es hora, pues, de dejar esas denostraciones y descalificaciones lopezobradoristas, de pensar positivamente y de entregar propuestas: el PRI debe pensar en recuperarse de esta estrepitosa caí­da, para entregar a su militantes un partido capaz de volver a gobernar con honestidad y eficiencia, que es lo que la gente quisiera, lejos de la corrupción, de la trampa y de la ineficiencia.

Queremos partidos eficientes en todos sentidos, pues.