El Sólido Sur

Así­ se le conocí­a en tiempos en que el cacique petrolero Joaquí­n œLa Quina Hernández Galicia deponí­a de todos los bienes, recursos y hasta vidas humanas. Los municipios de la zona conurbada que corresponden a Tampico, Madero y Altamira han significado una gran riqueza para nuestra entidad, por la fuerza que tienen en materia pesquera, petrolera, industrial y comercial, amén de ser un punto de interés turí­stico por excelencia, que deja miles de pesos en recursos provenientes de la llamada œindustria sin chimeneas.

Cuando no se moví­a un dedo sin la anuencia del cacique, habí­a riqueza petrolera suficiente, a grado tal que surgieron lí­deres petroleros derrochadores insultantemente derrochadores, que hicieron que pensáramos que el sindicato petrolero todo era una mina de oro.

Cambiaron las cosas y creció el sólido sur en forma por demás importante.

Con la incorporación del Puerto Industrial de Altamira, se fortalecieron las acciones de este rubro y actividad que se desarrollaban en Tampico, considerado entre los más importantes puertos del paí­s.

Baste recordar que el puerto fue inaugurado hace ya 34 años, segíºn la valiosa información que por ví­a de correo electrónico nos hace llegar don Roberto González Barba; dice que su construcción la ordenó el presidente José López Portillo y con Miguel De la Madrid funcionó con una sola posición de atraque y el patio de almacenaje.

Algo así­ sucederí­a con el frustrado aeropuerto que López Obrador, hoy presidente, echó por los suelos, logrando que México perdiera miles de millones de pesos.

A más de tres décadas, nadie puede negar la importancia que tiene Altamira que ha crecido y se ha incorporado a muchas actividades productivas que significan ingresos muy importantes, fuentes de empleo y la infraestructura en la entidad que ha crecido notablemente. Altamira es una verdadera realidad.

Asegura don Roberto que es uno de los cuatro puertos más importantes del paí­s, con 17 terminales y otras que siguen construyéndose. Se œpelea la jettatura con Tampico, su antecesor y tradicional puerto que conforma un atractivo industrial, comercial y turí­stico.

Hace González Barba la consideración de lo que hubiera sucedido si alguien hubiera dicho que con una sola posición no debiera operar y hubieran cancelado el proyecto. Hace una comparación con los proyectos que el presidente actual ha echado por la basura, perjudicando enormemente a los mexicanos y dejando una forma arcaica de trabajar en casi todos los frentes que ha tocado.

Altamira tiene su playa dorada y está creciendo en materia de turismo. Antaño, se hablaba de la œplaya de Tampico que realmente está en Madero -Miramar, considerada como uno de los puntos más importantes del turismo en tiempos de verano, semana santa y otras fechas en que se llena de paseantes que dejan miles de pesos -millones- a la vida que se desenvuelve en torno al turismo.

Es por eso por lo que Altamira dejó de ser la guarida de los De la Portilla y sus secuaces, y se ha convertido, lentamente, en uno de los untos fuertes de la economí­a tamaulipeca, y que tiene salida hacia Europa mediante un importante y moderno puerto industrial que sigue creciendo.

Vemos con mucho orgullo los miles de vehí­culos que salen al extranjero de Altamira, cuando han sido armados en México y están dispuestos a œcomer kilómetros en otras naciones.

Y volviendo con la reflexión de don Roberto, justo es pensar que tiene mucha razón cuando dice que el presidente deberí­a tener un consejo de asesores, pero hacerles caso, toda vez que ninguno de los gobernantes que han estado en cualquiera de los tres niveles ha alcanzado el grado de sabio o genio, y que con sus errores y limitantes se suplen con un buen grupo de asesores, lo que realmente vemos, con profunda tristeza, que le falta a la mal llamada 4t, que ha servido para dividir al paí­s de una forma falaz.

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