Cambio de nombre

El hecho de que el gobierno federal desaparezca el Seguro Popular, para dar entrada al Instituto de la Salud, nos parece, salvo otras opiniones, una muestra más del œatole con el dedo que no san estado administrando los integrantes de esa camarilla de mafiosos polí­ticos llamada 4T, y que solamente ha servido para hundir un poco más a nuestro querido México.

Realmente, ¿es necesario el cambio de nombre? No entendemos, por ejemplo, los cambios de tricolor a la guinda de la 4T, o los cambios de billetes solo por cambiar, cuando tení­amos de los más hermosos billetes del mundo.

Y así­ podemos ir de cosa en cosa, de causa en causa, y verí­amos que quieren imponer un estilo, aunque más qe un estilo es una imagen, por cierto, vilipendiada por los temas como los hijos del señor, Bartlett, la CNTE y otros que realmente y con mucha vergí¼enza se han llevado y aprobado en contra de los mexicanos, gracias a la aplastante mayorí­a en el Congreso y Senado de un grupo de ignorantes afiliados a una camarilla llamada Morena que, por cierto, y segíºn información oficial del Instituto Nacional Electoral, no donó un solo centavo a los damnificados de 2017, pese a que su presidenta anunció con bombo y platillo que serí­an los primeros. Probablemente no dijo que serí­an los primeros en mentir, en echarse para atrás, y en mentir más de una vez.

Entendemos que los mexicanos ya nos cansamos de escuchar reclamos y quejas: los que gobiernan, -y aplica al Ayuntamiento de Victoria-, ya sabí­an lo que iban a encontrar: López Obrador sabí­a la clase de Nación que habí­a, y así­ quiso gobernar: que no se queje; lo que queremos es que se ponga a trabajar y saque este problema llamado México a flote, dejando a un lado a su elefante reumático y a sus oficios y temas que todos los dí­as maneja en las mañaneras y sus giras.

Nos gustarí­a mucho ver un gobierno eficiente, enérgico y exigente con los malos manejos en el área médica, por ejemplo, donde el IMSS sigue teniendo carencias mayíºsculas que no le permiten dar abasto adecuadamente a sus millones de afiliados.

Queremos una administración que pueda y sepa coordinarse con los gobiernos estatales y municipales para que los beneficios de sus planes y programas alcancen a todos y no íºnicamente a sus agremiados. El reclamo general es que solamente a morenistas benefician, olvidándose que son gobernantes de todos los mexicanos.

México es un paí­s en crisis y todos debemos ayudar a ue salga adelante, pero no queremos ver más polí­ticos millonarios, no queremos simulaciones: deseamos ver que trabajan y se olvidan de que los œíºnicos virtuosos del mundo son sus familiares, poseedores de privilegios, plazas y contratos.

Queremos ser partí­cipes del avance de México, y poder exigir y demandar siendo escuchados, porque es de todos sabido que en nuestra tierra las demandas no proceden por el nivel de corrupción judicial imperante.

Y queremos exhortar a los mexicanos de todo rincón habitable a participar con nuestro granito de arena, poniendo trabajo, experiencia, amor a México, y dejando a un lado los conflictos polí­ticos, sociales o de cualquier tipo.

Somos más los mexicanos que queremos avanzar que los que solamente de vanaglorian por haber llegado al poder, aunque no sepan qué hacer allá arriba.

Ya es hora de dejar rencillas, y hacemos un llamado al señor López Obrador para que ya no alimente angustias y amarguras y odio hacia los que no comulgamos con sus ideas: tenemos derecho a pensar como nos venga en gana, siempre y cuando respetemos a los demás.

Es la hora de México, y todos debemos participar desde nuestra modesta trinchera, haciendo lo que nos gusta y sabemos hacer, en aras de lograr mejores beneficios económicos, sociales, personales y de todo tipo, por un México que requiere del concurso de todos sus hijos en forma por demás urgente.