Las amenazas e intimidaciones que Morena hace contra los Tamaulipecos y contra el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, en el sentido de desaparecer los poderes no solo son infundados, sino que carecen de lógica, ya que se trata solo de una solicitud de la bancada morenista que desea apoderarse de las entidades en donde el PAN es la oposición más fuerte hacia el partido en el poder que poco a poco se vuelve autócrata y monárquico.
Pero no solo desea apabullar a la oposición en el país, sino de todo lo que genere incomodidad al presidente Andrés Manuel López Obrador, y como ejemplo está el intento de apropiarse de manera inconstitucional del Canal del Congreso, una entidad de comunicación y de información de lo que acontece entre los senadores y diputados, para los ciudadanos.
A las decenas de empleados de este canal se les cambió su estatus laboral, ya que de ser trabajadores asalariados con todas las prestaciones de Ley, el gobierno federal les quitó esos derechos violando la Ley general del Trabajo, al convertirlos en simples proveedores, sin derecho a vacaciones, ni aguinaldos, lo que los mantiene en la total incertidumbre al igual que a sus familias.
Lo mismo ocurrió con la agencia de noticias oficial Notimex, a la que Morena y el presidente quitaron casi la totalidad de los subsidios económicos a sus corresponsales. Muchos de ellos viven en Europa y otros países en condiciones de miseria porque les retiraron sus salarios.
Y ahora resulta que la inseguridad que priva en todo el país, no solo en Tamaulipas, es motivo suficiente para los senadores de Morena como para desaparecer los poderes en la entidad. Nada más absurdo, torpe, antidemocrático y anticonstitucional, porque los poderes no desaparecen por orden y mandato de un grupo de senadores que quieren apoderarse del país, ya que para que ello ocurra se requiere de las dos terceras partes de los senadores para nombrar un interino, cosa que ningíºn partido, ni Morena tiene.
Aunque el Artículo 76 Constitucional establece que el facultad del senado la desaparición de poderes constitucionales en una entidad federativa, esto ocurre sólo cuando los principios del régimen federal hayan suido quebrantados por el ejecutivo estatal, en el caso de abandono del ejercicio de sus funciones, lo cual no da lugar en Tamaulipas, ya que el gobernador Cabeza de Vaca ni ha quebrantado el estado de derecho ni la constitucionalidad, ni está imposibilitado físicamente, ni pretende prorrogar por más tiempo sum mandato, como es el caso claro de Baja California en donde el gobernador, Jaime Bonilla, por cierto de Morena, sí violó la Constitución y los principios del régimen federal al ampliar indebidamente su Congreso Local el período de mandato de dos a cinco años.
Por lo tanto, ni en Tamaulipas, ni en Guanajuato los mandatarios serán destituidos, ya que esta jugada de Morena obedece más a un juego político de poder, que a una posibilidad de que pueda ocurrir, ya que no hay elementos de juicio que lo sustenten, y en ese sentido, se trata solo de una estrategia de los senadores de Morena, para ˜medirle el agua a los camotes™ como se dice en el argot ´popular cuando alguien trata de saber lo que piensan sus adversarios para poder atacarlos.
Por lo tanto, ni Morena ni el presidente AMLO podrán legalmente desaparecer los poderes en Tamaulipas, mucho menos con fíºchilas yn guácalas, ya que el gobernador Cabeza de Vaca mantiene una estrecha relación con el gobierno federal en materia de seguridad, y eso se comprueba luego de la infructuosa solicitud del mandatario estatal para el envío de más elementos de la Guardia Nacional para el combate a la inseguridad, petición que no ha tenido una respuesta favorable.
Más aíºn, si se toma en cuenta que a tres años del mandato de Cabeza de Vaca, Tamaulipas destaca entre los seis Estados con mayor atractivo turístico, además de ser uno de los tres que más inversiones ha tenido en este año, y la segunda entidad que más impuestos aporta a la federación, así como de mayor creación de empleo en el país.
Y si bien en materia de seguridad el gobernador reconoce que falta mucho por hacer, la cantidad de elementos estatales dedicados al combate a la inseguridad, aumentó en un 57 por ciento, lo que ubica a la entidad en ese rubro por debajo de entidades como Veracruz, y avanzó tres lugares en el camino hacia la seguridad.