-Francisco es uno de ellos, y fue deportado cuatro veces.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Francisco Pérez Arias tiene 25 años de edad, es un joven originario de Querétaro que fue deportado por cuarta ocasión por agentes de la Patrulla Fronteriza, luego de haber cruzado el río Bravo por esta frontera hace 6 días, pero con tan mala suerte fue detenido y deportado.
œBrinqué el río por aquí y antes de llegar al río, unas personas nos subieron en sus camionetas e íbamos muy fuerte, y nos dejaron en la orilla del río, explicó el migrante deportado, mientras espera abordar el autobíºs que lo llevará a su tierra natal, en Querétaro, al lado de otros 200 migrantes que cada día regresan de Estados Unidos por esta ciudad.
Mencionó que de Querétaro abordó un autobíºs con rumbo a Reynosa, pero que en Guerrero Viejo unos hombres lo subieron a él y a otras 15 personas en dos camionetas para trasladarlos a las orillas del río, luego de haber pagado 6 mil pesos en Querétaro, aunque dijo no saber si era parte del trato, explicó.
Un día completo estuvieron dentro de una casa de seguridad en el lado mexicano del río, y al día siguiente fue subió a una lancha junto a otros migrantes, para ser cruzados al lado norteamericano sin ningíºn problema pero al llegar a un lugar que dijo desconocer, fueron soltados y tuvieron que caminar durante más de un día completo al norte de Laredo.
œPero nos atraparon porque dejamos huellas ya que éramos muchas personas, y fue un helicóptero quw3 dio aviso a agentes que a bordo de patrullas iniciaron la persecución que obligó a que el grupo de 16 se separara con diferentes rumbos, pero a Francisco le toco mala suerte ya que fue detenido con otras siete personas, porque el resto logró huir.
Todos fueron esposados para llevarlos a la Estación Migratoria para su deportación a México, pero no fueron maltratados ni hubo temor, ya que fueron tratados bien hasta que fue deportado.
Francisco se dirigía por cuarta ocasión a Houston.
Las tres ocasiones anteriores le fue bien, porque está especializado en la construcción de casas de madera, y en Houston construía casas con otros mexicanos albañiles, pero en esa ciudad solo trabajaba por temporadas, ya que sus planes son estar en Atlanta en donde ya tiene trabajo de albañil, el que realizó en las tres ocasiones anteriores.
Ahora Francisco espera en el Instituto Tamaulipeco del Migrante abordar uno de los cuatro autobuses que se dirigen a diferentes destinos del país para el traslado de los 200 migrantes que son deportados cada día, y que llegan a este organismo para su atención y traslado a sus lugares de origen.
Y mientras llegan los autobuses, un grupo de religiosos llevó alimento para un grupo aproximado a 15 migrantes recién deportados.
Pero Francisco piensa volver a cruzar la frontera por esta ciudad, aunque en esta ocasión regresará a Querétaro para ver a su esposa y a sus dos hijos, y el próximo año intentará de nueva cuenta cruzar el peligroso río Bravo.
De enero a octubre de este año el ITM atendió en Nuevo Laredo un total de 27 mil 268 migrantes deportados, mientras que por Reynosa fueron 12 mil 131, y en Matamoros 11 mil 60 y dos mil 97 en Tampico, para dar un total estimado de 52 mil 556 atenciones en dicho lapso de tiempo.