Maestros jóvenes tienen el reto de que sus alumnos se integren al nuevo modelo educativo

Nuevo Laredo, Tamaulipas. Guadalupe González Garcí­a es una de las maestras más jóvenes con que cuenta la ciudad, tiene apenas 24 años y ya tiene a su cargo un grupo de primer año en la primaria Olivia Ramí­rez desde mayo del año pasado, y luego de presentar el examen y una preparación universitaria, se inscribió en la convocatoria y en el primer intento resultó convocada para estar frente a un grupo en esta ciudad.

Ella es de Rí­o Bravo, Tamaulipas, y está consciente de que los retos que propone la Reforma Educativa deberán afrontarlos y superarlos con una mayor y mejor capacitación, œpero es una nueva experiencia, un nuevo reto y un nuevo aprendizaje, porque de todos e aprende, expresó con soltura durante la entrevista realizada en la dirección de este plantel.

Joven, entusiasta y dinámica, la maestra lupita, como le llaman sus alumnos, es la maestra más joven de esta escuela primaria Integradora, en donde hay cerca de 140 alumnos en los seis grupos de rigor, de los que el 40 por ciento de los alumnos tienen problemas familiares que son atendidos tanto por los maestros como por psicólogas que apoyan en el proceso de aprendizaje de los niños.

œEstoy muy contenta y siempre quise ser maestra porque tengo mucha admiración por los maestros, y es un reto por ser recién egresada, por lo que buscaré actualizarme para enfrentar los retos de una escuela integradora como ésta, por lo que debo actualizarme, señaló.

Como maestra nueva se siente beneficiada por la reforma Educativa porque ya cuenta con un trabajo definitivo y con una base, pero está decidida a lograr sus objetivos y metas con sus alumnos, y aunque ahora tiene a su cargo un grupo de primer año, ya habí­a tenido de tercero y cuarto cuando llegó a la ciudad.

El siguiente paso para esta joven maestra es seguir con una maestrí­a y estar mejor preparada, œy los maestros jóvenes tenemos iniciativa y quere4mos prepararnos para los nuevos retos de la nueva educación y de adaptación.

Por ser una escuela integradora en ocasiones hay dificultades con los padres de los alumnos, al no estar al pendiente de las tareas de sus hijos y no asistir a las reuniones, pero dijo que son pocos los casos, aunque reconoció que esto se refleja en las calificaciones de los alumnos porque los padres no participan, y se ve la diferencia con los demás alumnos.

Avanza trabajo con alumnos

Por su parte, el director de la escuela, Luis Gutiérrez Duarte, mencionó que en su escuela se trabaja de manera armónica por la finalidad de que los maestros trabajen en la nueva educación en el intercambio de experiencias entre los más jóvenes y los de más experiencia, y que los niños se superen en el aprendizaje.

œUno de los aspectos de la reforma educativa es el emocional y que el maestro se involucre en el medio familiar y saber el comportamiento de sus alumnos, y poder sacar adelante a esos niños, explicó el mentor.

Comentó que este ví­nculo ha dado buenos resultados porque las entrevistas con los padres de familia dan buenos resultados en la escuela y con los 140 alumnos con que cuenta el plantel en los seis grados escolares, pero con un 40 por ciento de alumnos tení­an dificultades en su aprendizaje por tener diversos problemas en sus hogares.

œPero estamos comprometidos para que nuestros alumnos aprendan bien a escribir y a leer, porque son alumnos rezagados de otras escuelas y ese es nuestro reto, y hemos avanzado hasta llegar a un 33 por ciento, señaló.