Reynosa, Tam.-En cada crucero o avenida vial concurrida de la ciudad, se encuentra literalmente œtomada por toda clase de pedigí¼eños y menesteroso que acosan a los automovilistas con sus peticiones de monedas.
Sin control alguno, deambulan entre los autos, muchos de ellos personas que se dicen ser œciegas o inválidas y que muchos de ellos solamente incurren en estafas al pretender convencer de su necesidad.
Solos o acompañados los pedigí¼eños pasan horas durante el día en los cruceros, semáforos de avenidas transitadas, en donde recolectan cientos de pesos al final producto de su acoso menesteroso.
Ellos se suman a los vendedores y limpiavidrios, que juntos han formado una comunidad que vive de las calles y los ciudadanos.