Elba Esther en Tamaulipas

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Si algo debemos reconocer a La Maestra Elba Esther Gordillo Morales, otrora toda poderosa del SNTE, es la habilidad que ha tenido para manejarse en las muy altas polí­ticas de este pobre México nuestro. Pese a su encarcelamiento en la prisión femenil de Tepepan, en la Alcaldí­a Xochimilco de la muy populosa CDMX.
La chiapaneca clase mediera, empezó su vida laboral en el magisterio de Cd. Netzahualcóyotl en la zona conurbada del otrora Distrito Federal y el Estado de México. Nadie, ni ella misma hablan de las razones por las que dejó su natal Comitán, para trasladarse a ése cinturón de miseria que fue Ciudad Neza.
Se sabe que La Maestra Gordillo dio clases de lunes a viernes en una escuela primaria y los sábados, domingos y parte de las vacaciones escolares, obligatoriamente asistí­a a formarse como profesora en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, un programa que tení­a la Secretarí­a de Educación Píºblica para quienes ejercí­an la docencia sin tener estudios formales de ello.
Su inquieta juventud le llevó a ocupar pequeños cargos de representación sindical en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que por cierto toman relevancia en el movimiento donde nace Vanguardia Revolucionaria del SNTE (1972), donde se erige como lí­der de los maestros de México, el potosino Carlos Jongitud Barrios.
El Profesor y Licenciado Jongitud, como gustaba de firmar, fue el bastión para que el presidente Luis Echeverrí­a ílvarez (1970-1976) se ˜sacudiera™ el cacicazgo no solo magisterial, sino polí­tico de tres viejos lobos de mar, entre ellos el del hidalguense, Manuel Sánchez Vite, quien fue presidente del PRI, gobernador y legislador federal.
Se puede decir que La Maestra Gordillo fue hechura de Jongitud, pero éste tuvo la osadí­a de prometer sin cumplir, lo que enojó a la chiapaneca que sintiéndose traicionada, dejó las filas del SNTE.
Una de las sorpresas del nuevo presidente, Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), fue nombrar como titular de la Delegación (ahora Alcaldí­a) Gustavo A. Madero, en la CDMX, a la chiapaneca Elba Esther Gordillo Morales;
A raí­z del ˜Quinazo™ Jongitud renunció a la Senadurí­a que ocupaba por segunda ocasión y al liderazgo del SNTE, por lo que en febrero de 1989 La maestra es aclamada como nueva titular en la secretarí­a general del sindicato más poderoso de Latinoamérica.
Desde ese febrero del 89, tuvieron que pasar las presidencias del mismo Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), del Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), de Vicente Fox Quezada (2000-2006), de Felipe de Jesíºs Calderón Hinojosa (2006-2012) con Gordillo como lí­der magisterial
La Maestra llegó al final de su mando, quizá ensoberbecida por el poder, se entiende minimizó al de Atlacomulco, a quien por cierto no le permitió como gobernador imponer a su primo, Alfredo del Mazo, como sucesor, en EDOMEX.
La historia dice que después de festejar su cumpleaños níºmero 65 en San Diego California, en un jet privado voló de aquella ciudad fronteriza al aeropuerto de Toluca, Méx., para presidir reuniones con la cíºpula del sindicato, porque planeaba insubordinarse a una reforma educativa que la presidencia de Enrique Peña Nieto no le consultó.
Elba Esther debió haberle ˜medido el agua a los camotes™, debió haber sospechado que ˜estaba en capilla™ porque desde el anuncio del gabinete, Peña Nieto habí­a nombrado al también mexiquense, Emilio Chauiffet Chemor, enemigo de Elba Esther desde tiempos del presidente del PRI Roberto Madrazo Pintado.
El capricho del tabasqueño Roberto Madrazo para llegar a la candidatura de la presidencia de la repíºblica por el PRI, dio como resultado la salida de Gordillo de ese partido y la fundación de Nueva Alianza, pero además el rompimiento de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FTSE).
Libre de la cárcel Elba Esther ahora se congratula de trabajar como siempre ha sabido hacer, para la presidencia de la repíºblica, por eso el domingo pasado estuvo en tierras tamaulipecas, con el objetivo de establecer una asamblea más para formalizar su nuevo partido polí­tico: Redes Progresistas.
El municipio sede de este nuevo partido fue Madero, donde los petroleros y profesores pareciera unificados en torno a la ¿Nueva Alianza?
¿La historia se repite?