Tampico, Tamaulipas.-Diversos colectivos feministas de Tamaulipas se unieron para señalar que no basta con que se levante un acta administrativa a la que nunca se le dará seguimiento en el caso de las quejas por acoso en la UAT y exigen un Protocolo de Denuncia Formal por Acoso, así como medidas contra el catedrático mientras se resuelve.
Fueron los Colectivos Feministas de Tamaulipas, Aquelarre Cd. Victoria, CICADES, Colectiva de feministas Tamaulipecas, Colectivo feminista Aquelarre Tampico, Colectivo xolotl, Femiztli, Frente Feminista Tamaulipeco, Proyecto Fem Reynosa, Red de Mujeres, Reynosa Feminista, quienes piden al rector José Andrés Suárez Fernández, al Secretario Particular Roberto García Montoya
C. Secretario General Eduardo Arvizu Sánchez
C. Titular De La Defensoría De Los Derechos De Los
Universitarios María Taidé Garza Guerra, que tomen cartas en este asunto.
Señalan que con las violencias contra las mujeres en auge, las instituciones educativas no están exentas de éstas, por lo que es necesario iniciar acciones para su manejo con calidad, eficacia y eficiencia en sus diferentes campus Victoria, Tampico, Nuevo Laredo,
Reynosa Aztlán y Rodhe, Río Bravo, Matamoros, Valle Hermoso,
Mante y Preparatoria 3 UAT.
Agregan que las estudiantes de la Universidad Autónoma de Tamaulipas están cansadas de los profesores que acosan al alumnado, y necesitan espacios seguros donde puedan formarse
académicamente, tanto en las aulas, como fuera de ellas, por ello se exige este protocolo mencionado.
Por ello, exigen: Que la universidad reconozca la grave crisis de acoso que atraviesan las mujeres en la Universidad Autónoma de
Tamaulipas. Un departamento especializado en violencia de género que pueda atender a las víctimas inter facultad. La suspensión del catedrático de todas sus funciones académicas y administrativas, mientras se resuelve la Transparencia y rendición de cuentas sobre el níºmero de casos de acoso, hostigamiento y otro tipo de violencia que
son atendidos, las medidas tomadas en cada uno así como la
forma en la que se resolvió el problema reportado.
Además, un Protocolo de denuncia y atención que proteja y favorezca
a las víctimas en todo tiempo y la destitución permanente del catedrático o administrativo que se haya comprobado su responsabilidad.
También piden que la universidad proteja a sus alumnas y que deje de solapar a sus catedráticos y administrativos.



