Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Rubén íñigo Pineda Peña, director de Desarrollo Rural municipal reconoció que la sequía que abate a la región ya es drástica y severa, porque está afectando a los productores de ganado y a los usuarios de riego, al estar las presas y los agostaderos sin agua.
Asimismo, comentó que muchos ganaderos se han visto en la necesidad de vender barato su ganado ante la posibilidad de que muera de hambre y de sed, œy la región padece ya de una sequía que está causando estragos en la ganadería y en la agricultura de la región, por lo que estamos esperando que lleguen las precipitaciones, pero desgraciadamente los pronósticos no se han cumplido, expresó.
De las presas internacionales recordó que hace unos días la Comisión Nacional del Agua (CNA), en coordinación con la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), realizaron un trasvase de agua de la Falcón al río Bravo, agua que llegaría a la presa Falcón.
Ello porque de acuerdo a reportes de la CILA, la presa La Amistad, que se ubica en ciudad Acuña, cuenta con un volumen aproximado del 48 por ciento de agua, mientras que La Amistad está por debajo del 30 por ciento, lo que está provocando incertidumbre entre los productores y los usuarios de agua del río Bravo en los Distritos 025, 026 y 050 que corresponden a los municipios de Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo-Guerrero.
Dijo el funcionario que la idea del trasvase es enviar agua a la región más afectada por la sequía, œlo que ha causado inconformidad entre los usuarios debido a los problemas de escases de lluvia, lo que podría ocasionar más problemas en aquella región de Tamaulipas, mencionó.
En cuanto a los apoyos, dijo que los apoyos federales se encuentran reducidos y suspendidos, y que los productores esperan que pronto sean enviados los recursos para reactivar la actividad agropecuaria en esta región.
œYa platicamos con el gobierno del Estado y con la jefa de Distrito en Nuevo Laredo, para ver si se pide lograr un apoyo adicional para este tipo de casos, pero hasta el momento no hay aviso de cancelación ni de que haya un programa adicional para abatir la sequía, expresó.
Desde que inició la presente administración federal los apoyos federales al campo se suspendieron y esto afecta los productores del norte de Tamaulipas, a lo que se suma la extrema sequía que va en su tercer año consecutivo, situación que agravó el abasto de alimento para el ganado, ya que las pacas subieron su costo a más de 120 pesos cada una, y sirve solo para alimentar a dos animales.
Añadió que las organizaciones de usuarios deben presionar más al gobierno federal para que baje recursos para el apoyo, ya que el volumen de agua establecido para los productores sigue siendo de 7 millones de metros cíºbicos para este año, lo que podría bajar si no llueve.