Presas internacionales en niveles crí­ticos de agua: CILA

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Una prolongada sequí­a de casi tres años afecta a la región de Nuevo Laredo y Guerrero al no presentarse precipitaciones importantes, pero abril fue extremadamente seco pese a que en mayo inicia la temporada de huracanes, y de seguir así­ la situación habrá problemas en el abasto de agua para la población y la agricultura, vaticinó el titular de la Comisión Internacional de Lí­mites y Aguas en la ciudad, Agustí­n Boone.

Las presas internacionales se encuentran con niveles de almacenamiento extremadamente bajos, lo que puede obligar a administrar mejor el suministro de agua tanto para la agricultura como para el consumo humano, al presentar la presa La Amistad un 38% de su volumen total, cuando el año pasado era del 54%, mientras que la presa Falcón mantiene niveles extremadamente bajos, con 16% de su capacidad total de almacenamiento, cuando en el 2019 era del 22%.

Bajo estas condiciones de sequí­a y de bajos niveles de agua en ambas presas, dijo Boone que si no llueve en este mes que es de inicio de la temporada de huracanes, el agua puede escasear, toda vez que en esta vasta región de 315 mil hectáreas se aprecia que en los ranchos las presas y los agostaderos están completamente secos.

œEsto no es muy normal porque en mayo no hay lluvias aíºn, y es el segundo mes de más lluvias en el año, pero ya son tres años con este que son meses secos porque han estado por debajo del promedio de lluvias, que es de 64 milí­metros, y hasta el momento es de cero porque no ha llovido, expresó con preocupación.

Sin embargo, confió en que al iniciar la temporada de huracanes las lluvias se presenten pronto y se pueda contener agua en las presas internacionales, pero las predicciones no son buenas debido a que este tipo de sequí­as son cí­clicas, es decir, de acuerdo a Boone, se pueden presentar en perí­odo s de tiempo de 10 años aproximadamente.

Como ejemplo, dijo que la sequí­a más reciente fue en los años 2011-2012, lo que provocó que al año siguiente la boca del rí­o se secara y no llegara su afluente al golfo de México; situación que se ha presentado de manera recurrente hasta el 2019 y lo que va de este año.

De seguir esta sequí­a se espera que haya un fuerte ahorro en el consumo del vital lí­quido para el campo, lo que afectarí­a los ciclos de riego con una notable reducción a los agricultores de esta región que tienen autorizados 7 millones de metros cíºbicos para la temporada de riego que termina en septiembre.

Recordó que en los años 2011 y 2012 hubo una extrema sequí­a, pero dijo que estas condiciones climáticas se presentan en determinado tiempo, lo que afecta a la región, pero explicó que después de una sequí­a extrema viene una abundante temporada de lluvias, como en el año 2010 cuando se formó el huracán ˜Alex™.