¿Para qué la Guardia Nacional?

0

-Por decreto militares patrullan, pero¦.¿y?
-Las armas nacionales no se han cubierto de gloria
-Sigue la inseguridad e impunidad delincuencial

AL margen de reformas y decretos, dí­gase lo que se diga, la realidad es que tanto FELIPE CALDERí“N HINOJOSA como ENRIQUE PEí‘A NIETO y ANDRí‰S MANUEL Lí“PEZ OBRADOR, en sus respectivos sexenios, se han visto en la necesidad de utilizar las Fuerzas Armadas ante la inseguridad píºblica que se vive en el paí­s ante el avance del crimen organizado.

La íºnica diferencia es que en la Cuarta Transformación soldados y marinos tienen el respaldo constitucional, derivado de la reforma aprobada por el Congreso de la Unión el año pasado.

Por lo tanto, no deberí­a existir extrañeza o asombro al observar que efectivos del Ejército Mexicano o de la Marina Armada de México realicen labores que anteriormente estaban en manos de civiles y que fueron œví­ctimas de la corrupción e impunidad.

Antes se llamó Gendarmerí­a, luego Mando íºnico y ahora se denomina Guardia Nacional la instancia militar encargada de bridar protección a la sociedad mexicana. Es decir, los militares tienen años en las calles aztecas participando en tareas que nada tienen que ver con la defensa de la soberaní­a nacional.

Sin embargo, lo que hace la diferencia es que en la 4T actíºan bajo el marco de la ley y no œa la brava como en el sexenio calderonista y en el peñanietista. Fuera de eso, en el régimen lopezobradorista, la necesidad ha obligado al Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas destinar soldados y marinos para el apoyo de la Guardia Nacional.

Desde su perspectiva, algunas voces discordantes insisten en observar una militarización, luego de que el presidente Lí“PEZ OBRADOR ordenó reabrir las puertas de los cuarteles.

En honor a la verdad, nada más alejado de la realidad: el artí­culo V Transitorio del Decreto establece claramente que œlos cinco años siguientes al Decreto, en tanto la Guardia Nacional desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, el Presidente de la Repíºblica podrá disponer de la Fuerza Armada permanente en tareas de seguridad píºblica de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria.

Otra precisión indiscutible es que tanto el secretario de la Defensa Nacional LUIS CRESENCIO SANDOVAL como el titular de la Guardia Nacional LUIS RODRíGUEZ BUCIO son mando militares-ambos generales-a las órdenes del Comandante Supremo ANDRí‰S MANUEL Lí“PEZ OBRADOR.

Desde esa óptica, no se trata de que los militares regresen a las calles en una incongruencia presidencial. No, la milicia azteca sale a reforzar a la constituida Guardia Nacional, tal y como lo establece claramente el decreto de la reforma constitucional.

Lógicamente, como consecuencia de la polarización de criterios surgido en la Cuarta Transformación, otra corriente de opinión sostiene que México se está militarizando para enfrentar otros retos sociales.

En ambos casos-por supuesto-se trata de opiniones respetadas y respetables, producto de distintos cristales de observación y diferentes perspectivas.

Ahora que, no serí­a faltar a la objetividad afirmar que ni en el régimen panista de FELIPE CALDERí“N HINOJOSA ni en el sexenio prií­sta de ENRIQUE PEí‘A NIETO ni en lo que va del morenista ANDRí‰S MANUEL Lí“PEZ OBRADOR, las armas nacionales han logrado vencer, vamos, ni tan siquiera inhibir, la impunidad de los distintos grupos delictivos que tienen sentados sus reales a lo largo y ancho del territorio mexicano.

Lo inexplicable es que el gobierno de la 4T haya dispuesto el reforzamiento de la Guardia Nacional a pesar de que el Jefe del Ejecutivo Federal ha pregonado œel fin de la guerra y œel amor y paz, al referirse a la actividad del crimen organizado.

Es decir, no hay congruencia en lo que se dice y en lo que se hace y, por lo tanto, obliga a la pregunta lógica: luego entonces ¿para qué la Guardia Nacional y la apertura de los cuarteles?

Y hasta la próxima.
[email protected]