¿AMLO vota por Trump?

Previa a la reunión (terminó siendo de agenda binacional) entre los dignatarios de México y Estados Unidos en Washington, la prensa en el extranjero, sobre todo en Europa, abordó el encuentro destacando las debilidades del presidente Andrés Manuel López Obrador, frente a su homólogo estadounidense, Donald Trump.

En especial, el periódico británico The Guardian destacó que podrí­a ser un acto œhumillante para el mandatario azteca al dejarse arrastrar por œlos asuntos de polí­tica interna a menos de cuatro meses de las elecciones presidenciales norteamericanas.

Trump tiene totalmente trazado su discurso en cuanto a la polí­tica exterior haciendo de la inmigración, de China, del proteccionismo y de la unilateralidad sus ejes fundamentales.

Sin embargo, su mayor fortaleza basada en su economí­a interna se ha desmoronado con la pandemia del coronavirus y los inmensos daños colaterales que está dejando en la economí­a mundial.

En enero pasado, el inquilino de la Casa Blanca presumí­a del PIB, del pleno empleo y de la confianza restaurada en cientos de empresarios y de inversionistas; mientras la clase media veí­a expandir su capacidad de consumo.

La urgencia sanitaria, con los confinamientos, ha trastocado no solo sus planes sino los presupuestos de muchos paí­ses del mundo que han pasado inclusive a una situación de rescate como es el caso de España cuya economí­a podrí­a desplomarse 12% este año.

El PIB estadounidense tiene una previsión, segíºn el FMI, de contraerse por encima del 8% y el panorama en México es igualmente complejo con una estimación de caer 10.5 por ciento.

De allí­ que algunos analistas consideran que la puesta en escena de la visita de López Obrador a la Unión Americana no solo era innecesaria en estos tiempos de prudencia ante la exposición al coronavirus, sino que acudí­a para dejarse utilizar electoralmente hablando por Trump, que ha visto descender sus bonos entre los mexiconorteamericanos votantes.

De acuerdo con el discurso presentado el 8 de julio en la Casa Blanca, López Obrador mencionó a 38 millones de mexiconorteamericanos, en cambio Trump refirió a 36 millones.

A COLACIí“N

Como es natural en todo proceso electoral, hay gente que suele cambiar su voto hacia la misma persona durante una reelección, muchas veces por desencanto o valorar que ha sido un presidente ineficaz o la implementación de una serie de polí­ticas perjudiciales.

Trump quiere reconciliarse con esos electores desencantados más en momentos en que las encuestas lo siguen ubicando a la baja, no basta con confiarse en que la comunidad judí­a le dará su respaldo hay distritos electorales necesarios para ganar como Florida.

No son pocos los mexicoamericanos que han sentido una enorme empatí­a por la persecución migratoria llevada a cabo por la actual Administración; las imágenes de niños enjaulados y separados de sus padres, la criminalización de los sin papeles y la persecución atroz de los ilegales está pasando factura electoral a un hombre soberbio y narcisista como Trump.

The Telegraph cita a Eric Olson, analista global del Woodrow Wilson Centre, señalando que, contrario a lo que muchos creen los dos mandatarios tienen muchas cosas en comíºn por su forma de œgobernar de manera intuitiva y confí­an en que tienen œpoderes sobrehumanos por la forma en cómo abordan la resolución de los problemas; y los dos son muy sensibles a la crí­tica de la prensa a su persona y a su gestión.

En parte, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau decidió hacerse a un lado consciente de que el TMEC podrí­a ser utilizado también en el juego electoral; ese gusto él no se lo ha dado a Trump que buscaba las portadas arropado por Trudeau y López Obrador anotándose el Tratado y el encuentro como si fuese un éxito personal.

Queda la duda de si, este primer viaje al extranjero de López Obrador será el primero de otros más¦ otros a las reuniones de Davos, del G-20 o los encuentros binacionales con paí­ses como Canadá, España, Francia¦

Queda la duda de si habrán nuevas visitas a Estados Unidos con Trump reelecto, de si después de este espaldarazo de López Obrador volverán los agravios y los insultos; vamos a darle tiempo al tiempo.