No estamos preparados

En las íºltimas tres décadas, la comunidad cientí­fica global llama la atención en la acuciante probabilidad de que ocurra un cisma derivado de las condiciones adversas, provocadas por las elevadas temperaturas y la contaminación.

Al respecto, la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS) ha realizado sendos coloquios con expertos internacionales para dialogar y compartir información acerca de la situación del impacto del cambio climático en el agua, en la calidad del aire y en la vida en general de los seres vivos.

El economista estadounidense Jeffrey Sachs participante en varios de los encuentros organizados por REDS ha venido alertando de estudios con lí­neas rojas con el calentamiento global encaminando a la humanidad a la ví­a del peligro de extinción.

Quien fuera director del Instituto de la Tierra -hasta 2016- recalca que œla extinción de los seres vivos avanza progresivamente y sucede ante la mirada ríºstica de una masa de personas ajenas a los grandes problemas.

œPrimero son animales, luego plantas y al final el ser humano. Este milenio pondrá a prueba nuestra inteligencia para sobrevivir y sobreponerse a los desafí­os, señala Sachs.

En sus palabras: œAl menos hay 17 especies de animales extintas en los íºltimos 50 años y 15 mil especies de plantas corren el riesgo de desaparecer para siempre; son la mitad de las plantas aterciopeladas del globo terráqueo.

Si la biodiversidad se altera impacta en los ecosistemas y termina lastrando la vida orgánica haciendo que la cadena biológica resquebraje comenzando por la muerte de microorganismos hasta grandes especies. Un fenómeno devastador.

Y luego apunta hacia la crecida en los niveles tanto de agua dulce como de agua salada, mientras los rí­os se desbordan y los mares ganan terreno a la tierra.

National Geographic documenta que las mediciones por satélite demuestran que a lo largo del siglo pasado el nivel del mar aumentó entre 10 y 20 centí­metros; empeorando en los íºltimos veinte años œcon una tasa anual de incremento de 3.2 milí­metros.

Sachs aventura el peor de los escenarios: en la medida que suban las temperaturas acontecerá más abruptamente el deshielo y el océano tenderá a echarse tierra adentro; a tal punto que podrí­a terminar deglutiendo a decenas de islas.

A COLACIí“N

¿Quién está preparado para una tragedia así­? Nadie, la misma velocidad de expansión de la pandemia del coronavirus ha demostrado las debilidades de paí­ses ricos y poderosos así­ como de paí­ses menos desarrollados y pobres.

Aquí­ en España, en el XII Foro de la Economí­a del Agua, los expertos participantes concluyeron que œla crisis del coronavirus ha evidenciado la vulnerabilidad del sistema para responder a los desafí­os globales.

Ha dejado al descubierto que los organismos internacionales nacientes de la Segunda Guerra Mundial están rebasados por una realidad lacerante, con sociedades con multitud de problemas, a veces carentes de mecanismos eficientes para atender eficazmente a las necesidades de la población.

De hecho, ineficaces para responder no solo a una pandemia, lo mismo a una gran crisis económica global o que al cambio climático y a sus funestas consecuencias.

El coronavirus, convertido en emergencia sanitaria mundial, está dejando grandes lecciones no solo en lo personal, en lo familiar y en lo social también ha confrontado a las instituciones contra de sí­ mismas poniendo sobre de la mesa la palabra cambio y transformación como preponderantes.