Feromona origina plagas de langosta devastadoras en varias regiones del mundo

    Parí­s. El Covid-19 no es la íºnica calamidad de este año: las plagas de langosta migratoria han devastado cultivos en varias regiones del mundo, un fenómeno vinculado con una feromona irresistible, segíºn un estudio publicado este miércoles.

    De forma individual, esta langosta es inofensiva, pero puede transformarse, cambiar de color y unirse a sus congéneres en nubes de millones de individuos.

    Segíºn un estudio publicado el miércoles en la revista Nature, el secreto de esta metamorfosis está relacionado con una feromona: casi como un perfume irresistible, la sustancia quí­mica es emitida por el insecto tan pronto como se encuentra cerca de un grupo de sus semejantes.

    Efecto bola de nieve, la feromona atrae a otros individuos que se unen al grupo y comienzan también a emitir esa sustancia: 4-vinilanisol o 4VA.

    Este descubrimiento se produce en momentos en que las plagas de langostas han devastado cultivos en ífrica oriental y amenazan el abastecimiento de alimentos en Pakistán.

    El estudio permite prever algunas aplicaciones, como la creación de langostas genéticamente modificadas que estarí­an privadas del detector de la feromona, o la instalación de trampas para atraer a los insectos.

    Los investigadores han experimentado con trampas de feromonas, instalándolas en entornos controlados y en campos, que realmente atrajeron a las langostas.

    Es relativamente eficaz, incluso si se necesita una optimización y ajustes para pasar de la experimentación a una aplicación práctica, comentó Le Kang, uno de los autores e integrante de la Academia de Ciencias de China.

    Una modificación genética de esas langostas podrí­a también permitir un control sostenible y verde de esas plagas, precisó el cientí­fico. Sin embargo, eso requerirí­a esfuerzos a largo plazo, y una evaluación estricta de la seguridad biológica antes de su aplicación, agregó.

    Para Leslie Vosshall, investigadora de la Universidad Rockefeller, quien no participó en el estudio, la perspectiva más entusiasta serí­a encontrar una sustancia quí­mica que bloqueara la recepción de la 4VA.

    El descubrimiento de tal molécula proporcionarí­a un antí­doto quí­mico a la agrupación de los insectos, y devolverí­a a las langostas a su vida pací­fica y solitaria, comentó.

    Sin embargo, destacó que hay muchas incógnitas, especialmente saber si esta feromona es la íºnica responsable del comportamiento gregario de las langostas.

    FUENTE
    www.jornada.com.m