Suicidios; un problema social agudizado por la pandemia del COVID-19 

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Cd. Victoria, Tamaulipas.- En Tamaulipas un promedio de 171 personas se han suicidado en los últimos 18 meses de acuerdo a datos difundidos por la Fiscalía General de Justicia en la entidad, de estos casos, 91 se presentaron en el 2019 y 80 en el primer semestre del 2020.

En la antesala del Día mundial de la prevención del suicidio que es este 10 de septiembre  a nivel institucional se realizaran acciones para sumarse a la lucha.

Se cree que la pandemia del COVID-19 ha incrementado el número de personas que viven con ansiedad, depresión y también, el número de personas que intenten suicidarse o que logren cometer suicidios.

El 10 de septiembre se hace un recordatorio en todo el mundo para tomar medidas entorno al suicidio para prevenir esta problemática, por lo que se recomienda estar alerta a los cambios de conducta de las personas, en especial de las y los jóvenes quienes son los más propensos a cometer esta acción.

En este contexto Olivia Lemus, Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el estado, comparte que se estará llevando a cabo el foro “Prevención del suicidio en adolescentes”, teniendo como ponente  al Licenciado Marco Bracho, especialista en el tema, esto se realizara en vivo a través de las redes sociales.

Considera que es tiempo de sumarse en colectivo para evitar que las personas lleguen a atentar contra su vida:

“Estamos viviendo tiempos complejos en donde la ansiedad, la depresión puede ser de lamentables consecuencias, hay que trabajar en la prevención desde  todas las trincheras, desde la casa, desde las instituciones, porque sumando esfuerzos se pueden salvar muchas vidas”.

Para el académico de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Luis Humberto Garza Vázquez, experto en resiliencia, la depresión es multifactorial, tomando en cuenta que la palabra depresión proviene del latín y significa abatido o derribado. Remite a una caída, un hundimiento o agujero:

“A nivel sociedad estamos viviendo un panorama socialmente complicado, la pandemia, el aisalmiento social, los problemas económicos, familiares y de todo tipo afectan la estabilidad emocional de mujeres y de hombres, de niños y de jóvenes, pero esto no es nada nuevo, históricamente a nivel personal o social se han dado crisis de todo tipo, el reto es no ver estas como un problema sino transformarlas en oportunidades y para ello se requiere de herramientas que nos clarifiquen el panorama, ver nuestras debilidades pero también nuestras fortalezas”.

Considera lamentable que un cuadro depresivo tenga como detonante algo tan lamentable como un suicidio, cuando esto se puede evitar, atendiendo las señales de alarma que emiten al entorno familiar quienes llegan a caer en depresión:

“Aquí la familia debe estar alerta y atender el problema, pedir apoyo especializado para salir adelante, por lo que se hace necesario que en las instituciones de salud se tenga como parte del servicio médico, la atención de la salud emocional que es igual de importante que la salud física”.