Cd. Victoria, Tamaulipas.-Ante el desplome de la industria de la construcción demandan que obras de Gobierno sean para empresarios locales que atraviesan por una crisis económica sin precedentes, ante este panorama el Diputado local, Roque Hernández Cardona quien marca que de esta forma puede haber esperanza de recuperación en el presente año.
Expone que al paralizarse estas actividades, una gran cantidad de empresas dedicadas a actividades consideradas “no esenciales” recortaron personal, redujeron la inversión y se llegaron a perder 987 mil empleos en el país, y cerca de 21 mil en Tamaulipas.
Estas cifras son similares al número de empleos nuevos que se debieron haber creado para responder mínimamente al crecimiento de la economía, en relación al crecimiento natural de la población.
Agregó que, desde el tercer trimestre del año pasado, se inició la recuperación económica, y los expertos consideran que tardará por lo menos todo el 2021 para compensar lo que se ha perdido.
“Nuestra economía local en Victoria y estatal está requiriendo la inversión en obras, pero además, que se contraten con las empresas locales, que se realicen compras de materiales a empresas locales, con el evidente propósito de fortalecer la economía de las respectivas regiones, municipios y estados”, puntualizó.
Citó el ejemplo que en la capital de Tamaulipas, hay registradas ante el INEGI 215 empresas constructoras y contratistas de obra, y de acuerdo con los sindicatos de la construcción hay más de 3 mil albañiles y operadores de maquinaria, sin trabajo.
“Estamos convencidos que con el criterio y la capacidad del gobierno estatal de redirigir recursos a la reactivación económica, así como la dedicación de la obra pública a las empresas locales, que generan empleos y reinversión en Tamaulipas y sus municipios, recuperaremos nuestra economía y el empleo, más rápido y con mayor impacto en la población”.
Por lo antes dicho se solicitaexhortar al poder ejecutivo del estado y a los 43 ayuntamientos para que en el concurso y asignación de toda obra pública que se realice en el estado con inversión menor a 500 millones de pesos, se considere exclusivamente a empresas constructoras del municipio más cercano al sitio en el que se realizará la obra, de tal forma que además del beneficio.
“Ya no se puede ni se debe estarle dando preferencia a constructoras y proveedores externos, que operan con costos más altos y en ocasiones, no se responsabilizan de la calidad de las obras o materiales; y cuando solo terminan la construcción o la proveeduría, se van a sus lugares de origen y se llevan los recursos a otros lados, debilitando nuestra economía”, concluyo



