Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Desde que iniciaron las caravanas de migrantes centroamericanos en el año 2018, en la Casa del Migrante de la ciudad de Guatemala se han atendido hasta el momento unas 50 mil personas, y en este año más de mil migrantes por mes llegan a este lugar dirigido por el sacerdote Mauro Berzeletti, de la orden de los Scalabrini.
La mayoría de estos migrantes están de paso, ya que su intención es cruzar a México y llegar hasta la frontera con Estados Unidos, Tijuana, Ciudad Juárez y Tamaulipas, en busca de una visa humanitaria o asilo político, ya que muchos huyen de la violencia y de la pobreza que asola sus países.
Desde Guatemala, dice el religioso que la migración está teniendo nuevos rostros, y que a diferencia de otros años, ahora migran familias completas, niños y niñas solas, por lo que los flujos migratorios se han diversificado con nuevos rostros que alientan las extorsiones por parte de las estructuras criminales que operan en el llamado Triángulo del Norte, formado por Honduras, El Salvador y Guatemala.
Menores que huyen
Al tocar el tema de los niños migrantes que no tienen oportunidad para estudiar, dijo el sacerdote que o son reclutados por la Mara Salvatrucha y otros grupos criminales, o son obligados a migrar hasta la frontera norte de México, en donde entre enero y febrero de este año al menos 9 mil 400 fueron registrados por la administrador del presidente Joe Biden, un 60% más que durante la administración Trump.
Un reporte del servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) reveló que hasta febrero de este año 29 mil 792 niños no acompañados y solteros fueron detectados a lo largo de la extensa frontera sur de Estados Unidos, de los que dos mil 942 eran menores de 12 años de edad, mientras que 26 mil 850 tenían entre 13 y 17 años.
En febrero de este año el DIF municipal atendió a 6 familias completas de centroamericanos que huían de la violencia y la pobreza. Pero durante el 2018 mil 854 menores atendió el Camef, mientras que en el 2019 fueron atendidos mil 945; el año pasado fueron mil 912 las atenciones ofrecidas y entre ellos 49 fueron extranjeros originarios de los países que integran el Triángulo del Norte en Centroamérica.
Muchos de estos menores y otros migrantes adultos pasaron por la Casa del Migrante de Guatemala, desde donde el sacerdote Berzeletti menciona: “Atendemos a esas personas en un pequeño espacio que tenemos, porque la ruta migratoria es muy diversificada, y de Guatemala salen por el Petén, por Tenango o por San Marcos, ya que no necesitan pasar por la capital y no sabemos el camino que tomarán”, expresa el sacerdote católico.
Para este sacerdote los gobiernos de México y de Guatemala se aprovecharon de la pandemia para militarizar sus fronteras, criminalizar a los migrantes de ser los causantes de la pandemia y de la crisis económica, y detener su ingreso a México
Como defensor de los derechos humanos de los migrantes, Berzeletti considera que los gobiernos deben cambiar sus políticas migratorias, y dijo que su misión es defender a los migrantes, aunque reconoce que existe poca voluntad política para atender bien este problema.
Desde el año dos mil participa en la Conferencia Regional sobre Migración (CRM), en donde hacen propuestas y se toman iniciativas, pero lamenta que todo queda en el papel porque no se actúa y no se avanza para dar una respuesta integral al tema migratorio.
“La situación es compleja y la gente se quedó más pobre en Centroamérica en donde hay un decrecimiento económico del 9 por ciento, de acuerdo a cifras de la Comisión Económica Para América Latina (Cepal). Y esto significa más hambre, más migración, más desplazamientos forzados y más violencia”, señala con tono de preocupación.
Las autoridades de Nuevo Laredo esperan que en los próximos días arriben a la ciudad algunos grupos de migrantes que desde el año pasado esperan ser llamado para una cita con autoridades migratorias estadounidenses, luego de contar con una solicitud de asilo político o visa humanitaria, por lo que los albergues se acondicionan para ello.
