Reynosa, Tamaulipas.- Catalina Librado Carmona, Directora de la Casa del Migrante “Nuestra Señora de Guadalupe”, envía un mensaje a la población para que abran su corazón, la mente, y mirar con ojos de misericordia a todos estos migrantes que llegan y otros que desde hace más de un año están varados en esta frontera en busca del asilo político que está otorgando el gobierno de los Estados Unidos.
“Solamente ellos saben las situaciones que los orillan a exponer de tal manera su vida, y a sus hijos, incluso, para llegar hasta acá. Hemos tenido casos de mujeres que han tenido que entregar sus hijos con la expectativa de que tengan un mejor futuro, lejos de la violencia, de la pobreza en la que se han desarrollado normalmente, y entonces, pues con esas expectativas entregan a sus hijos, a veces a los polleros, a veces a otros migrantes con tal de que entreguen a su vez a migración norteamericana y procurarles un mejor futuro”.
Señaló las malas experiencias que estas personas han tenido que pasar al llegar a tierras mexicanas; pues muchos, han sido objeto de ataques por parte de las propias autoridades de Seguridad, extorsión, y otras situaciones, sin contar con el frío, calor y hambre que han tenido que soportar para poder cruzar la frontera, huyendo de sus países de origen.
“Hemos tenido gente que en algún momento tienen crisis nerviosas por los acosos que han recibido”, concluyó, pero no sin antes recalcar el llamado a la gente para que se solidarice con los migrantes que llegan a Reynosa en busca de una oportunidad para cruzar a Estados Unidos.
