Militarización de fronteras vulnera derechos de niñas y niños no acompañados

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-Dice sacerdote que hay esperanza de superar la actual crisis a través del diálogo y la solidaridad-.

Ciudad de Guatemala.- Ante la posibilidad de que nuevos grupos de migrantes de Honduras se desplacen a la frontera de México con Guatemala, con intenciones de llegar a Estados Unidos, el director de la Casa del Migrante de Guatemala y El Salvador, Mauro Verzeletti, condenó las constantes violaciones a los derechos humanos contra las mujeres, niñas y niños migrantes de Centroamérica que tienen que caminar por rutas llenas de peligros y ataques a su dignidad, en busca de una vida más digna.

“El número de víctimas mortales aumenta cada año en la ruta migratoria, que marca un viaje donde la vida está expuesta a distintas violaciones y derechos humanos limitados por las estructuras criminales, hasta irrespetados por agentes de los estados”, señala el sacerdote en un comunicado desde la ciudad de Guatemala.

Explica que la crisis humanitaria estructural derivada de las ineficientes políticas públicas de los Estados, son las causantes de la pobreza extrema, violencia, desastres naturales y de las grandes movilizaciones en caravanas cuya finalidad es la de mejorar su precaria situación económica.

Lamenta el sacerdote de la orden de los Scalibrini que en el actual contexto de fronteras cerradas a la migración, se usa la pandemia del COVID como motivo para reforzar la vigilancia en las fronteras e impedir el libre tránsito de los migrantes, lo que coloca en grave peligro a las personas con necesidad de protección internacional, aumentando su vulnerabilidad, en especial de las niñas, niños y adolescentes no acompañados (NNA), ante la ineficiencia del actual gobierno de Estados Unidos de presentar estrategias que garanticen su protección, lo que agrava la crisis humanitaria.

Por tales motivos el director de este refugio condena enérgicamente la militarización en las fronteras, y pide que el derecho a la movilidad garantice el acceso de los mecanismos de protección integral ante la evidente vulnerabilidad de los migrantes, y que ante posibles nuevo flujos hacia el norte el derecho de migrar sea garantizado durante su paso por Guatemala y México, sobre todo de las niñas y niños no acompañados, y que asuman los gobiernos su responsabilidad de asegurar el interés superior de toda niñez.

Pascua con el Cristo Migrante

En otro comunicado dice el sacerdote: “Hoy el Cristo Peregrino sueña en resucitar en cada sueño de las niñas, niños, adolescentes, jóvenes, padres y madres; abonados por el actual sistema económico, mercado de descarte de vidas que, trata a los migrantes, refugiados y desplazados con indiferencia, violentando sus derechos fundamentales…ellos son los torturados y crucificados por las políticas migratorias militarizadas y represivas en las fronteras”, expresa.

Pero confía el sacerdote que pese a la adversidad que amenaza a los migrantes en su camino hacia el Norte, existe otro ‘contagio’, el de la esperanza que se transmite de corazón a corazón.

“Este es el tiempo de la solidaridad, de la comunión y compasión, porque el mundo entero está impactado y, para afrontar la actual crisis se necesita construir la fraternidad social, para fomentar el diálogo como camino de paz, para superar las estructuras socioeconómicas y políticas injustas, siendo las causantes de los grandes flujos migratorios”, explica en este breve comunicado elaborado desde la Casa del Migrante de Guatemala y El Salvador.