-El Camef está rebasado en 100%.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.-La crisis migratoria que afecta a Estados Unidos y México, derivada del incremento en la frontera común de niños no acompañados y familias completas originarias de países de Centroamérica, ya rebasó la capacidad de atención en los albergues de Nuevo Laredo, sobre todo en el Centro de Atención a Menores Fronterizos (Camef), que depende del Sistema DIF municipal.
En este refugio, cuya capacidad de atención es solo para 88 menores, a inicios de la semana fue rebasado con 174 niños y niñas, así como familias completas que colapsaron la capacidad de atención del lugar.
Ante la innegable incapacidad de brindar atención completa e integral a los niños y niñas que siguen llegando al refugio, la responsable del Camef, Candelaria de los Ángeles Espinoza, reconoce que recibe apoyo de otros albergues para la atención de los menores y las familias que llegan a la ciudad desde el llamado Triángulo del Norte, integrado por Guatemala, El Salvador y Honduras.
“Ya colapsamos como albergue porque no tenemos espacio ni capacidad de atención en cuestión de atención médica, psicológica, medicinas, alimento, material de higiene, de limpieza, personal y en todo”,
resume de esta manera la difícil situación que se vive en este refugio municipal que cuenta con todo el apoyo del gobierno local, pero es insuficiente debido a que el gobierno federal desde el 2019 se desligó de la atención a los migrantes.
Son extranjeros el 80%
El fenómeno de los menores migrantes, acompañados y no acompañados que llegan a la frontera norte de México ya ocupa un lugar de privilegio en la agenda de los presidentes Joe Biden, de Estados Unidos, y Andrés Manuel López Obrador, de México, luego que el mes pasado fueron detectados 18 mil 663 niños y niñas a lo largo de la frontera común.
Algunos de ellos llegaron a esta ciudad con la ilusión de cruzar la ‘frontera abierta’ prometida por Biden, pero fueron engañados, detenidos y deportados, por lo que de los 174 menores y familias registrados en el Camef, el 80 por ciento son extranjeros, y de ese total el 45 por ciento son de Guatemala, 45 por ciento de Honduras y solo un 10 por ciento de El Salvador.
Sin embargo, a pesar del sobrecupo en este refugio para menores, desde el 15 abril bajo un poco el sobrecupo, ya que no han llegado menores no acompañados, pero en febrero fueron atendidas 20 familias, durante marzo y hasta el 15 de abril hasta 40 familias arribaron buscando atención.
“Esto es algo inusitado que no se había visto ni cuando llegaban las caravanas, y aunque estábamos preparados para recibirlos, la cantidad nos rebasó porque los están deportando por esta ciudad aunque hayan ingresado a Estados Unidos por Reynosa, en donde los albergues ya colapsaron por el sobrecupo”, refiere.
En el Camef todas las áreas están ocupadas a pesar del apoyo de personal de la Procuraduría para la Protección de la Familia y del área jurídica que apoyan para sacar adelante los planes de restitución para agilizar el procedimiento de repatriación, de lo contrario, dice la responsables del refugio, habría al menos 600 personas solicitando atención.
Ante esta crisis hace unos días llegó personal del DIF Tamaulipas como apoyo para orientar y agilizar los trámites de cada menor y familia en coordinación con el Instituto Nacional de Migración, la subprocuraduría estatal y otras dependencia para agilizar el procedimiento y que en cuatro o cinco días estén listos los planes de restitución para una deportación ordenada a sus países de origen, o quedarse de manera legal en el país.
De la totalidad de personas atendidas en el refugio, al menos el 45 por ciento son adultos y el resto fueron niñas y niños menores de 12 años de edad, y muy pocos adolescentes, aunque hubo varios menores de hasta 7 meses de edad, e incluso una o dos mujeres embarazadas.



