Como era de esperarse y como siempre ocurre durante la recta final de las campañas electorales, la guerra sucia, los descalificativos, los desdebates y los golpes bajos son la tónica entre los candidatos y candidatas de los partidos políticos que puntean en las preferencias electorales, por lo que no debe extrañar que en lo que resta de estas campañas arrecien los calificativos de desprestigio, aunque como también siempre ocurre, no pasará más allá de eso.
Y es que de lo que se trata es que las candidatas punteras, en este caso Yhaleel Abdala, Cristabell Zamora y Carmen Lilia Canturosas tratarán a toda costa de convencer al electorado de que son la opción ideal para gobernar una ciudad que requiere de un líder y de un liderazgo natos, capaces de convocar a lo más representativo de nuestra sociedad.
Así, vemos que mientras Yahleel en esta recta final echa toda la leña al asador en un intento por afianzarse en las preferencias y ganar la confianza de quienes aún no saben por quién votar, es decir, de los indecisos, Cristabell denuncia una seria intromisión del PAN en las filas de su equipo de campaña para desprestigiar a su partido.
Su denuncia es seria y clara al señalar a Héctor Canales, ex candidato a alcalde por el PRI y a Carlos Resendiz, ex dirigente municipal del mismo partido, no solo como traidores sino como mercenarios de la política al tratar de comprar la conciencia de los candidatos a diputados locales, lo que no fue posible y lo dijo públicamente.
Esto obviamente levanta la imagen de Cristabell al colocarla como una candidata firme en sus decisiones y honesta en sus acciones, lo que de seguro aumentará sus bonos ante sus seguidores, militantes y simpatizantes.
Por su parte, la candidata del PAN, Yahleel se mantiene hasta el momento como puntera de acuerdo a algunas encuestas, pero como sabemos que las encuestas colocan a quien las paga como los mejores entre los mejores, la panista deberá trabajar muy duro en esta recta final y no verse involucrada en actos de rapiña política como los mencionados, aunque la rispidez con que se está tratando el asunto del gobernador Cabeza de Vaca, la tienen muy vulnerable de ser atacada muy pronto por los misiles de MORENA, por eso de los señalamientos en las redes sociales de ser propietaria de algunos inmuebles en la vecina ciudad.
Debe tener mucho cuidado en no contestar nada de esto, ya que solo se trata de palabrerías cuya finalidad es la desestabilizar políticamente a la candidata y poner en tela de juicio sus acciones. Yahleel debe permanecer al margen de los ataques y seguir el mismo ritmo de su campaña, de lo contrario puede caer en la provocación y el desprestigio.
A quien no le ha ido nada bien es a la candidata de MORENA, Carmen Lilia Canturosas, a quien le está lloviendo por todos lados en las redes sociales, y pese a que no son nada confiables, es a ella a quien más han atacado desde diversos frentes.
Carmen Lilia no es buena oradora y carece de un intelecto bien cimentado, y lo peor, pierde el temple cuando habla de temas que desconoce, y es por ahí donde más le pegan, y se ve que le duele.
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Y lo peor para la candidata de MORENA es que el fuego amigo es lo que más abunda en su contra, ya que las críticas y los señalamientos brotan del interior del partido que la postula. ¿La razón? No la quieren por la forma en que fue impuesta desde el CEN de ese partido, lo que ocasionó la fractura del partido y la división de sus militantes, que renunciaron o se fueron a otros partidos, dejando a MORENA seriamente dividido, y a la candidata con menos puntos a su favor.
Lo que es peor para esta candidata fue la aparición de su hermano, el ex alcalde Carlos Canturosas, quien en un breve video dio la cara y habló con mucho resentimiento y frustración, y lejos de ayudar a su hermana la perjudica, porque el video demuestra no la fortaleza sino las debilidades con que cuenta Carmen Lilia, que son muchas.
Carlos no debió haber dado la cara, y menos en la recta final de la campaña de su hermana porque él mismo es una de las debilidades de la candidata, y se pone y la pone a ella en el filo de la navaja no ante los contrincantes políticos, sino ante los enemigos insertos en el gobierno estatal que querrán aprovechar esta oportunidad para fortalecer las presuntas demandas en su contra. ¿Será posible?
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Quien también dio la cara es el gobernador Cabeza de Vaca, a quien se le vio muy contento en la capital estatal dando entrevistas a los reporteros para decirles que hay gobernador para rato, en un claro mensaje a la federación, de que o actúan de una vez o lo dejan en paz, toda vez que hasta el momento la FGR no ha actuado en su contra, y pienso que no lo hará, al menos no hasta pasadito el 6 de junio, cuando se defina y se decida la suerte de MORENA en la Cámara de Diputados.
Si pierden la mayoría los morenistas es caso seguro que el proceso judicial contra el gobernador tardará más tiempo de lo previsto, ya que la oposición será mayoría en el Congreso; pero si gana Morena el proceso contra Cabeza de Vaca sería agilizado.
Lo mismo ocurriría en el Congreso de Tamaulipas, ya que de permanecer la mayoría en favor del PAN, sin duda entorpecerán el procedimiento judicial contra el gobernador, razón por la que Cabeza de vaca dio la cara este viernes, en una especie de bálsamo para sus seguidores y sus candidatos, y que pongan todo lo que tienen en lo que resta de sus campañas.
Sin embargo, al haber sido desechada la controversia de desafuero interpuesta por el Congreso tamaulipeco por la SCJN, la situación para el gobernador se complica, aunque podrá estar tranquilo hasta que termine su mandato, en un año más, y así poder definir con mayor precisión a su equipo que le sucederá en octubre del próximo año.
Pero la guerra entre Cabeza de Vaca y López Obrador no terminará el 6 de junio, ya que a partir del 7 iniciará la otra campaña, la del gobernador, por lo que de ganar el Congreso de Tamaulipas el PAN, no solo se fortalecería su equipo de campaña y por supuesto, su candidato para sustituirlo, en caso de que el proceso judicial no dé un giro inesperado y se tenga que elegir un mandatario de último momento, lo que es posible a medias. Entonces pregunto: ¿Habrá gobernador para rato?