Caprichos

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Los primeros en cumplir los ‘caprichos’ son los padres de familia a sus hijos, entendiendo que es “…un deseo impulsivo y vehemente de algo que se considera prescindible… determinación que una persona toma, siguiendo sus impulsos… cosa, animal o persona que es objeto de deseo…”

En pocas palabras diría mi santa abuela, “Hacer tu santa voluntad”
Casi siempre los caprichos no tienen fundamento, aunque se puedan adecuar algunas situaciones que no serían prioritarias, al fin y al cabo, satisfacen el deseo del ‘caprichoso’ y lo peor es que perdido el interés, se desecha, también sin justificación.
El tema de hoy lo titulé tratando de entender que la famosa consulta ciudadana obedece solo a un capricho presidencial, a una venganza guardada de Manuel López, desde que su partido, el Revolucionario Institucional, no le permitió ser el candidato a la gubernatura de su natal Tabasco y tuvo el valor de revelarse contra tal determinación.
Conociendo bien el teje y maneje del Tricolor oficial, López se lanzó a las calles, carreteras y tomas de instituciones federales como las refinerías de su entidad, provocando pérdidas millonarias en aquellos tiempos y supo negociar.
“La venganza es un plato que se sirve frío” es un proverbio de una novela del siglo XVIII, titulada Las Amistades Peligrosas, del General del Ejército Francés, Pierre Choderlos de Laclos y tal parece esto es lo que estamos viviendo en este 2021 para el deleite del inquilino del Palacio Nacional.
Quienes hemos ido a la escuela a aprender de los que saben, estamos convencidos de que la planeación es estratégica para conducirnos por el sendero de la productividad, pero el presidente López, pareciera que los 10 años que tardó en concluir su licenciatura no le sirvieron más que para afinar sus caprichos, cuando tuviera poder.
Y mire que de ocurrencias también se vive… ¿Cómo se llama el rancho del presidente? Exacto… me atrevo a asegurar que ni usted ni yo, nos atreveríamos a llamarle así a una propiedad y menos si se hace público… pero el señor pudo y puede.
Todos los presidentes, gobernadores, legisladores locales y federales, hacen alusión al marco jurídico con el que vivimos más de 130 millones de mexicanos. Fiestas cívicas en las escuelas y suspensión de labores escolares el 5 de febrero porque celebramos la promulgación de la Constitución y los presidentes hacen ceremonia cívica en Querétaro.
¿Para qué? ¿Para preguntar a los mexicanos si se aplica o no la ley?
El capricho de la consulta ciudadana para enjuiciar a los expresidentes o a cualquier exfuncionario federal o estatal ¿tiene que preguntarse a la ciudadanía?
¿Alguna persona del gabinete presidencial, sin importar su jerarquía laboral, podría solicitar a la Fiscalía General de la República una investigación contra Salinas, Zedillo, Fox, Calderón, Peña Nieto o el mismo López?
La respuesta sin temor a error es un contundente sí.
Pero diría mi santa abuela “ahí es donde la puerca tuerce el rabo”, cuando al ciudadano quejoso le exijan pruebas ¿qué podrá presentar? ¿Qué argumentos sostienen una acusación contra salinas que entregó a sus amigos el país?
Desde el punto de vista mediático, López Obrador es noticia y no por la forma de gobernar, el auxilio a los pobres, el reparto de medicamentos, la estrategia médica para la pandemia, el combate a la corrupción de su mismo gabinete. El presidente no admite fallas en el suministro de energía eléctrica, aumentos de combustibles, inseguridad, desempleo, despilfarro de supuestas becas, limitación de programas deportivos, etc., etc. Eso no existe en el gobierno de la 4T.
Ayer en este espacio apunté que en el caso de Tamaulipas 2021, un chilango radicado en la capital del país, acuso judicialmente al reynosense García Cabeza de Vaca y a varios miembros de su familia de varios delitos incluso federales; la Fiscalía General de la República dio trámite sin ningún obstáculo, luego entonces, porque no mandar al mismo personaje, Alejandro Rojas Díaz Durán, senador suplente de Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado de la República, para que demande a los expresidentes.
Los caprichos presidenciales, lamentablemente no se limitan a La Consulta, sino que empezaron por lo de la ampliación del Aeropuerto Benito Juárez; la construcción de más refinerías y la lucha contra la energía eólica; el Tren Maya; los medicamentos contra el cáncer y las enfermedades crónicas, muy propias de los adultos mayores.
Tela de donde cortar hay mucha y porque somos mexicanos, sabemos de antemano que los resultados de la consulta serán ‘como ordena el señor presidente’.
¿Y luego?
¿Qué sigue después de que un ‘muy alto número millonario de mexicanos opinen SI’ a la pregunta replanteada por la Suprema corte de Justicia de la Nación?
Mi hipótesis: Repetiría la respuesta de Egidio Torre Cantú cuando le preguntaban de la inseguridad en Tamaulipas: No pasa nada…