Cd. Victoria, Tamaulipas.- El aislamiento social que se ha dado durante la pandemia por el COVID-19, ha causado daños a la población en general y a los niños y adolescentes en particular, por ello, ahora que el regreso a clases presenciales es una realidad, las autoridades de salud ha diseñado una estrategia de atención sicológica que incluye la valoración de los menores.
Soraya Sánchez Díez de Pinos, Jefa del Departamento de Salud Mental de la Secretaría de Salud, menciona:
“Se ha capacitado a docentes, padres de familia y cuidadores para la atención a los menores, para que puedan identificar en forma temprana algún síntoma o signo que pueda impactar lo emocional”.
Después de casi 20 meses de encierro en niños y adolescentes, enfrentan situaciones de ansiedad y el miedo por el hecho de que ya van a regresar a las aulas.
Comparte que los menores han escuchado mucha información que a veces es desproporcionada y a veces no es cierta; lo que de alguna manera los hace sentir miedo de volver a la escuela, el temor es en dos vertientes, tanto por miedo a sufrir un contagio, como por el riesgo de representar un riesgo para otras personas como sus abuelos, por eso la importancia de la capacitación a maestros, padres y cuidadores.
Puntualiza que desde el momento que un niño o jovencito sea identificado con síntomas o algún problema relacionado a la ansiedad o el estrés por la pandemia, se podrá hacer una referencia a los servicios de salud mental para una mejor atención y seguimiento.
“Si ha habido un impacto en la salud mental de los pequeños, puede ser un comportamiento en relación a la información que tenemos a través de los medios, es una infodemia que puede ser exagerada o no cierta”. reconoce.
Menciona que se tiene conocimiento que con el regreso a clases escalonado que muchos niños están contentos por regresar a clases y otros presentan miedos y otros pueden presentar algún trastorno relacionado a los temores que han enfrentado por varios meses.
Recomienda que lo mejor que se puede hacer es brindar información a los niños, la incertidumbre por no conocer algo, es el mayor riesgo o detonante del miedo, “tener conocimiento nos da seguridad para el regreso a las escuela”.
