Altamira, Tamaulipas.- La brutalidad animal con pirotecnia se recrudece durante el mes de diciembre, generalmente promovido por jóvenes que adquieren los cohetes, mismos que en ocasiones los amarran a los cuerpos de perros o gatos causando graves heridas que los pueden llevar a la muerte
Marisol Marín de la sociedad protectora de animales externó su preocupación debido a que la gente sin medir consecuencias generan mucho daño a los animales, principalmente en abandono
La activista animal recordó el caso en el que un menor le colocó a un perro una de las llamadas palomas adentro de un bozal, el artefacto hizo explosión y le desfiguro las mandíbulas, ante esto la asociación buscó los medios y fue en Estados Unidos donde le reconstruyeron el rostro en su totalidad
