Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Una larga fila que le dio vuelta a la plaza Esteban Baca Calderón desde las 8 de la mañana, fue el inicio de la jornada de vacunación emprendida por el gobierno federal para la aplicación de la tercera dosis a los adultos mayores de esta ciudad, por lo que tres horas después ya habían sido vacunadas 581personas.
De acuerdo a personal médico y de enfermería, pero el dato del mediodía aún no se tenía, por lo que se esperaba que para esa hora ya hubiera rebasado fácilmente esa cantidad, ya que se contaba con tres mil dosis para este día, cantidad que se debería terminar hasta que la última persona estuviera vacunada.
“En caso de que se terminen las vacunas se pedirán más”, dijo una de las enfermeras responsables de la aplicación de la vacuna, tras mencionar que este martes inició esta jornada que terminará hasta el 8 de enero en este mismo lugar.
La fila fue enorme; unos acudieron solos, otros acompañados, unos más en bastón o silla de ruedas, pero todos con la disposición de vacunarse para evitar un contagio del Covid-19 y su nueva variante Ómicron que ya se encuentra en esta ciudad, aunque oficialmente no se han dado a conocer casos.
Gloria Contreras vive en la colonia Zaragoza, y es una de tantos adultos mayores que se enteró de esta jornada por medio de la televisión.
Ella acudió acompañada de uno de sus hijos ya vacunados, y luego de aplicarse la vacuna esperó unos minutos hasta que comprobó que no había reacciones en su organismo, y al igual que Gloria, Gerarda Chávez, de 79 años de edad, también se aplicó esta vacuna al mediodía que dio a conocer el subdelegado regional de Bienestar Social, Gastón Herrera a través de su cuenta en Facebook.
Debido a que Gerarda no escucha bien, su hija la acompañó hasta este lugar, y dijo al reportero que desde que se enteró de esta nueva jornada de vacunación, se sintió bien al saber que estará protegida contra esa enfermedad.
La fila avanzaba rápido debido a la gran cantidad de los profesionales de la salud enviados por el gobierno federal a través de la Secretaría de Bienestar Social, por lo que aparentaba no avanzar, pero ello se debió a que conforme se vacunaban, otros adultos se integraban a la fila.


