Designaciones o imposiciones

A estas alturas de la semana es ya casi un hecho que César Verástegui Ostos, conocido en el ambiente político como el ‘Truco’ tenga la investidura de candidato a gobernador de Tamaulipas por la alianza ‘Va por Tamaulipas’, que integran los partidos PAN, PRI y PRD, en un afán por impedir que Morena se apodere del gobierno estatal en las elecciones del 5 de junio de este año, candidatura que podría confirmarse con su registro este domingo, tal vez.

Para nadie es un secreto que el Truco es el candidato del gobernador por ser el hombre de sus confianzas, y porque desde siempre le ha mostrado lealtad al mandatario, pero ahora que sea el candidato por esta alianza tan sui géneris que nadie pensaba que se lograría, el trabajo que tiene encima este hombre es no solo lograr la unidad dentro de su partido, sino entre las filas del PRI y del PRD, ante el disgusto que provocó en el PAN su designación, en el PRI por la alianza que no se quería en la entidad, y por el PRD, que ve la oportunidad para seguir viviendo del erario.
Sin duda que el grupo del gobernador se impuso con esta designación, e hizo a un lado al prospecto con mayores posibilidades de lograr la tan ansiada unidad en torno al proyecto que dice tener el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
El alcalde de Tampico, Jesús Nader, considerado el mejor alcalde del país de ese partido por varias razones, se quedó fuera de la jugada, y aunque se diga que avala la designación de Verástagui, la realidad indica que queda una cicatriz abierta, la que pudiera sangrar en las próximas semanas dada la forma en que el gobernador impuso a su delfín.
Los grupos de poder siguen pululando en la entidad, y así como en la época de oro del PRI los mandones eran los que pertenecían al poderoso grupo Matamoros, de donde surgieron los ex mandatarios que se encuentran presos, Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, ahora es el grupo de Cabeza de Vaca el que pretende darle continuidad a su proyecto político con la imposición de Verástegui, quien renunció a su cartera de secretario de gobierno para adentrarse en esta incierta aventura a la que lo empuja su amigo el gobernador.
Verástegui tiene detrás suyo la vergonzosa derrota del 6 de junio que le infirió Morena; tiene también el mal agüero del presidente nacional de este partido, Marko Cortés, al haber dicho que en Tamaulipas el PAN no ganará las elecciones, y además tiene la sombra de los priistas que se apoderaron de parte de Acción Nacional para impulsar este proyecto tan bizarro como patético, al mezclar ideologías tan diferentes y contrapuestas en un solo proyecto que tiene como finalidad no la de ganar las elecciones, sino impedir que Morena las gane.
Bajo esta óptica lo que se puede decir es que esta alianza inició mal, y que si Verástegui no recompone el camino político que tiene que seguir, dicho camino lo podrá conducir a la derrota, y para evitarlo deberá aliarse con lo mejor de lo mejor de los tres partidos, hacer a un lado a la férrea influencia del gobernador y sus aliados, y comenzar a forjar su propio proyecto político, de otro modo sus enemigos que están insertos en esta alianza, le podrán hacer muy incómoda su trayectoria hacia el 5 de junio.

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Pero si eso ocurre en el PAN y su alianza, en Morena la cosas no son mejores, ya que la también presunta imposición de Américo Villarreal como candidato de ese partido al gobierno de la entidad, está marcado por un sin fin de irregularidades que son señaladas de manera insistente por la ex alcaldesa de Reynosa, Maki Ortiz y por muchos de los militantes que no le perdonan al médico su pasado priista ni el haber sido designado en medio de un proceso de selección muy cuestionado y nebuloso, por lo que la tarea del médico deberá ser cicatrizar todas las heridas que su designación provocó, para ir en busca de la unidad en un partido muy fragmentado por las divisiones internas.
Además, al igual que en el PAN, en este partido la migración de políticos oportunistas no le hace ningún bien ni a Morena ni al candidato, debido a los diversos casos de presunta corrupción que han sido señalados a nivel nacional y en Tamaulipas también.
Esta situación aún mantiene aún bajo reserva de poder hacer algo más a los aspirantes que quedaron fuera, como Rodolfo González, la propia Maki, el JR y los demás que solo sirvieron como relleno para hacer del proceso de selección del candidato, una especie de espectáculo al que solo asistió Américo, por lo que la tarea para el médico será dura, ardua y muy difícil, ya que tendrá que enfrentar a los demonios de su partido y a los que están afuera, para lograr el consenso y la simpatía que le permitan llegar con ventaja a las elecciones del 5 de junio.
En lo que respecta a Arturo Diez, candidato del Movimiento Ciudadano, la verdad es que este personaje nada tiene que hacer en este proceso, porque sus posibilidades de ser gobernador son tan nulas, que ni siquiera debería hacer campaña, aunque hay que reconocer que lo que busca este partido no es tanto ganar la gubernatura, sino posicionarse más en la geografía tamaulipeca y seguir ganando espacios como presidencias municipales, sindicaturas, regidurías y curules en el Congreso local.
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Muy sonado sigue siendo el caso del diputado local Armando Zertuche Zuani, quien denunció que sujetos arribaron con violencia a sus oficinas en Reynosa, acción de la que culpó a sus enemigos políticos, aunque hasta el momento no han sido aclarados los móviles de este atentado a sus oficinas.
Pero así como hechó culpas al viento, este diputado debería presentar la denuncia correspondiente ante las autoridades, que al parecer no ha hecho, para deslindar responsabilidades y se castigue a quien o quienes cometieron esa fechoría que ante la sociedad debe ser castigada, venga de donde venga.
Hay quienes dicen que esto lo aprovecha el diputado para politizarlo, otros mencionan que se trata de una treta del mismo legislador, pero lo cierto es que mientras no haya una denuncia las autoridades no podrán aclarar este caso que al parecer quedará pronto en el olvido.
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PD: La presidente municipal de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Caturosas, de manera irresponsable atentó contra la salud de cientos de personas en dos eventos que realizó la semana que termina este sábado; uno de ellos fue el festejo que ofreció a los periodistas el 4 de enero durante el Día del Periodista, mientras que el segundo fue el festejo de los Reyes Magos que organizó en el Polyfórum, al que asistieron cientos de personas.
Y digo que fue irresponsable porque ambos eventos los hizo cuando la pandemia del Covid-19 mantiene casi llenos los hospitales de esta ciudad ante la gran cantidad de contagios por la variante Ómicron.
La funcionaria sabía de esta amenaza a la salud y aun así organizó y realizó ambos eventos sin tomar en consideración las consecuencias a la salud de los asistentes, pero al parecer poco le interesó la salud de sus gobernados, porque para ella es más importante salir en la fotografía para enaltecer su ya maltrecha imagen, que velar por la salud y el bienestar de los habitantes de esta ciudad.
Si bien hubo regalos, rifas y premios en ambos eventos, el mejor regalo que puede ofrecer un político es darle bienestar, salud y, seguridad a la población, y en eso está fallando esta política, aunque sus seguidores digan lo contrario.