Luego de haber pasado por la resaca de las fiestas decembrinas y de Fin de Año, la realidad nos reubica de nueva cuenta en el piso: Una pandemia que lejos de terminar avanza, una crisis económica que se traduce en el alza indiscriminada del precio de productos básicos, una inflación histórica del 7.35 por ciento (la más alta desde hace 20 años), y una ciudad que sigue igual de atrasada y sin señales de que las cosas vayan a mejorar, pese a lo que se diga.
Y es que desde que Morena es gobierno en Nuevo Laredo, las cosas no han cambiado y mucho menos, mejorado en los primeros 100 días de gobierno de Carmen Lilia Cantúrosas, quien se ufana en repetir y repetir todos los días que la calidad de vida de los habitantes de esta ciudad ya cambió.
¿Pero cómo es posible que pueda decir eso? La realidad indica que todo sigue igual que antes, porque un discurso para nada cambiará el estilo de vida de una familia, ni las reuniones que ha tenido con todo tipo de personajes y grupos ha servido para mejorar las condiciones humanas y sociales en que vive más de la mitad de la población de esta frontera.
En cada reunión Carmen anuncia que la calidad de vida de los neolaredenses ya cambió, pero ¿en dónde está ese cambio tan mencionado? ¿Acaso piensa que con tapar un bache, parchar una calle, plantar arbolitos o reunirse con el alcalde de Laredo, el desarrollo y el bienestar de la sociedad sucederá por arte de magia?
No, la pobreza no se combate con decretos, ni con palabras, y menos con organizar costosas reuniones. La pobreza solo podráser combatida invirtiendo en lo que más necesita una comunidad; no solo más escuelas sino un mejor acceso a la educación para los más rezagados; no solo más hospitales, sino que los servicios de salud sean de calidad y que lleguen a todos; no solo la apertura de más negocios, sino la creación de más empleos mejor remunerados que le permitan a una familia tener acceso a la salud, a la educación y a la recreación.
Y es que sin salud ni educación, todo lo demás es nada, y aunque Carmen Lilia diga que se esfuerza por vacunar a toda la población contra el Covid-19, mal haría si no lo hiciera porque es su obligación y porque la salud es un derecho constitucional.
En estos primeros 100 días de gobierno se repite lo mismo que hicieron los gobiernos priistas y panistas, incluyendo al de su hermano Carlos, quien tuvo como obras de ‘gran magnitud’ la construcción de un mega parque en el laguito, en el que fueron invertidos bajo su gobierno 37 millones de pesos que están tirados a la basura por ser inoperante desde sus inicios, porque inició al revés y nunca se eliminaron las descargas de aguas negras.
Una obra que tampoco menciona la alcaldesa y que es un fracaso a la vista de los ciudadanos, es el puente de la calle Héroes, en el que se invirtieron 17 millones de pesos, una obra peligrosa y costosa para lo que actualmente es, un tobogán de caída libre, y no invertirá en esas obras porque sabe bien que sería dinero tirado otra vez a la basura, por ser inoperantes.
Ambas obras fueron construidas por el actual secretario de obras públicas, Carlos de Anda, y avaladas por el mismo séquito de funcionarios que gobernaron al lado del hermano de Carmen Lilia, y que ahora bajo el amparo del nepotismo, de ellos no dice nada, solo habla de los nefastos que fueron los gobiernos anteriores, en una pésima paráfrasis copiada al presidente López Obrador.
En estos 100 días de gobierno, Carmen Lilia despidió a cientos de trabajadores, en un afán desmedido de borrar todo vestigio de la anterior administración panista que le dio el nombre y el lugar que hoy ocupa; y lo hizo imitando a su hermano Carlos que despidió a dos mil empleados municipales, solo porque trabajaron para una administración del PRI.
Ahora Carmen hace lo mismo, y peor aún, trata de hacer lo mismo con funcionarios de su partido que no comparten del todo sus ideas. Se entrevistó con Rodolfo Valderrama, entonces delegado regional de Bienestar Social, para sacar al morenista y fundador de este partido en la ciudad, Gastón Herrera, de la subdelegación regional, algo que no ha logrado pese a los intentos por imponer a su gente, debido a que el trabajo de este funcionario ha sido más que bueno, y porque cuentan con mucha aceptación de la sociedad.
Lo que debería hacer Carmen es que una vez terminados estos primeros 100 días de su gobierno, cumplir su promesa de despedir a funcionarios que no cumplan con su papel dentro en su administración, por lo que pienso que puede haber cambios muy pronto con funcionarios con los que asumió compromisos políticos durante su campaña y no han respondido, y desea manera tener el control absoluto de todo y de todos, y convertir su gobierno en una monarquía y en una autocracia.
Por ello es que al cumplir ya sus primeros 100 días de gobierno, deberá rendir un informe detallado a la población, de lo que se supone ya realizó en materia de obra pública y todo aquellos que sirva para elevar la calidad de vida de los habitantes de esta ciudad.
Los primeros 100 días de gobierno no es otra cosa más que la rendición de cuentas a la sociedad sobre su desempeño como gobernante en cuanto a aciertos, desaciertos, logros y fracasos, por lo que este centenar de días serán necesariamente el reflejo de lo que sucederá en el resto de su administración.
En otras palabras, si en ese tiempo Carmen Lilia no ha cumplido con sus promesas y solo se la pasa hablando y prometiendo, lo que resta de su administración será más de lo mismo, no lo dude usted para nada porque esa será la evaluación que la sociedad le entregará.
La importancia que tiene este plan de 100 días para los nuevos gobiernos, sirven para saber si se está capacitado para gobernar, y lo más importante, saber si sus promesas de campaña serán cabalmente cumplidas.
Pero estos primeros 100 días de gobierno le sirvieron a Carmen Lila para consolidar el proyecto de su hermano Carlos, para afianzar al grupo en el poder con más privilegios, y peor aún, consolidar lo que su hermano le heredó:
Una administración fincada en el nepotismo, en la que algunos de sus amigos, recomendados y familiares gozan ya de los privilegios que les otorga una administración municipal extremadamente rica en recursos financieros, pero de esto les platicaré muy pronto en este mismo espacio, con una lista de familiares y amigos que tienen los cargos más encumbrados de esta administración.
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P.D. El candidato de Morena, Américo Villarreal estuvo el fin de semana en Reynosa, la casa del gobernador, en donde se reunió con funcionarios, legisladores y alcaldes de su partido, para dar a conocer su proyecto de precampaña como candidato de su partido al gobierno de Tamaulipas.
Estuvo presente el dirigente nacional, Mario delgado, pero no asistió la ex alcaldesa Maki Ortiz ni su hijo Carlos; la razón puede ser la inconformidad que ha manifestado por la forma tan burda como fue seleccionado Américo candidato de Morena, y porque tal vez está maquilando alguna estrategia para echarle a perder al médico su proyecto.
Porque en política todo es posible y todo se vale, es muy probable que el gobernador pueda utilizarla para llenarle de piedritas el camino al médico. Eso lo tendremos que ver antes de que termine enero, de otro modo Maki se tendrá que sumar al proyecto de Américo y apoyarlo en su campaña.