Reynosa, Tamps.-Las expectativas ciudadanas en torno a que un cambio de gobierno municipal se traduciría en mejoras urbanas y beneficios, solo fue eso una expectativa. Carlos Ávila Duran analista empresarial comparte que no solo fue un espejismo las promesas de campaña de la actual administración, si no que de hecho empeoró las deficiencias heredadas por la anterior.
En un severo análisis de la actual administración municipal, advierte que no solo se debe medir a partir del tiempo en que inició, si no en razón de la capacidad de tomar decisiones que se traduzcan en beneficios para la ciudad.
-Y vemos todo lo contrario, es un gobierno errático y sin rumbo, solo basta observar las deficiencias en las calles de la ciudad, fugas, “caídos”, baches, avenidas llenas de baches y destruidas por la ausencia de mantenimiento y rehabilitación.
Agregamos ahora las ocurrencias como pretender gravar con impuestos el paso de unidades de tráfico pesado por Reynosa, como si eso fuese la solución a todos los problemas-, expresó.
-Se toman decisiones en forma unilateral, ahí está la reacción de los organismos empresariales, sus reclamos débiles, son producto de la ausencia de haber sido tomados en cuenta, no hay disposición a dialogar de parte de la autoridad, solo asumen su voluntad y el resto no cuentan-, aseguró.
Ávila Duran, expresa su preocupación, pues no solo son los reynosenses quienes padecen a diario la ausencia de autoridad y la certeza de que priva un abandono de autoridad, también se envían malas señales fuera de Reynosa.
“Esas conductas erráticas y alejadas de intención de atraer confianza, solo ahuyentan a potenciales inversionistas generadores de empleos, repito la ciudad está abandonada, no hay obra, solo hubo promesas de campaña y ahora estamos peor que antes”, apuntó.
