Cd.Victoria, Tamaulipas.-La salud emocional a sido lacerada por la pandemia del COVID-19, reflejándose en cuadros depresivos, adicciones y hasta suicidios.
Soraya Sánchez Díez de Pinos, de la Dirección de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud en el Estado, comparte que en el caso del suicidio a mostrado un aumento del 30% del 2017 al 2019 cuando se registraron 277 suicidios.
El comportamiento estadístico muestra que en 2020 fueron 149 suicidios por la SST y 223 por la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, en 2021 el registro fue de 172.
La edad en la que más personas deciden quitarse la vida es en el grupo de los 19 a 39 años, es decir en jóvenes:
“El suicidio es un problema multifactorial, que resulta de una compleja interacción de factores biológicos, genéticos, sicológicos, sociológicos y ambientales”.
Marca que la mitad de los suicidios están asociados a la depresión, así como el consumo de alcohol y drogas, ya que se asocia a que una de cada 4 personas que se han sucidado han consumido sustancias adictivas.
Los suicidios son hechos que ameritan estar en alerta ya que las conductas suicidas si se atienden a tiempo evitan acciones fatales pues por lo general se dan avisos por parte de las personas que tienden a pasar por mementos de depresión, de ansiedad; así como enfrentar problemas de adicción, situaciones económicas y familiares adversas.
Tamaulipas se ubica por debajo de la media nacional, al tener 3.5 % y en el país es de 5.2% la tasa de suicidios.
En información consultada la prevención al suicidio comienza reconociendo los síntomas y señales de advertencia y tomarlos en serio. Si se piensa que un amigo o miembro de la familia está contemplando el suicidio, se puede tener miedo de hablar del tema. Pero hablar abiertamente sobre pensamientos y sentimientos suicidas puede salvar una vida.
Lo ideal es recurrir a ayuda profesional especializada para atender la situación, en Tamaulipas las instituciones clínicas cuentan con programas específicos para atender cada caso.
