Terror

Una noche de terror vivió la madrugada de este lunes la ciudad, cuando detonaciones y ráfagas de armas de fuego cortaron de tajo la tranquilidad, y de manera abrupta rompieron con el silencio de una urbe que se niega al desarrollo ante una inercia económica que abruma,  y una abulia ya manifiesta en varios sectores sociales.

A los serios problemas por los que atraviesa nuestra ciudad con la constante alza en el precio de los productos de la Canasta Básica, una inflación que llegó al 7.23 por ciento, una tasa de desempleo ‘fantasma’ oculta por las llamadas Ferias del Empleo, que solo sirven para maquillar una realidad que las autoridades municipales se niegan a aceptar, se suma ahora el incremento de la inseguridad seguida de una ola de terror e incertidumbre que no vaticina nada bueno.

Durante horas los ciudadanos quedaron a merced de la inseguridad y de la violencia, en una ciudad que lamentablemente ha sido desatendida en ese rubro por las autoridades federales cuyo máximo mando quiere revertir la violencia con palmaditas en la espalda, mientras el gobierno estatal se encuentra atado de manos, y las autoridades municipales se enconchan para decir que no oyen, no ven y no hablan.

Aún así, el trabajo no se paralizó en algunas empresas, y aunque cientos o tal vez miles de personas tuvieron dificultades para llegar a tiempo a sus centros de trabajo, debido a los bloqueos, llegaron.

En cambio, en la presidencia municipal, esta situación de crisis hizo mella en el cuerpo de regidores, síndicos y funcionarios de alto nivel, quienes no acudieron a sus respectivos lugares, porque tal vez no pudieron llegar por los bloqueos, o no acudieron tomando como argumento (válido o no) la inseguridad, poniendo por encima de los intereses de los ciudadanos, sus propios intereses personales, y aunque tal vez se entienda, en esta ocasión no se justifica. ¿En dónde están el ejemplo y el servicio público?

Pero a diferencia de ellos, los trabajadores de maquiladoras y empleados de empresas tuvieron que acudir a trabajar, aunque algunos de ellos no llegaron porque sus autos les fueron arrebatados y posiblemente incendiados durante este evento trágico.

¿Y los regidores, por qué no fueron a trabajar? ¿Temor o pretexto para no hacerlo? La presidencia municipal es uno de los lugares más seguros de la ciudad, hay guardias municipales, policía estatal y elementos del ejército custodiando de manera permanente sus instalaciones, a los funcionarios y en menor grado a los empleados comunes.

En ese tenor, lamentablemente la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas aprovechó la ocasión para mandar mensajitos a la población; para decir de manera tardía un consejo que todos saben ya en esta insegura ciudad; el autocuidado ante tanta inseguridad. ¿Qué más puede decir?

En su mensajito de menos de dos minutos, la funcionaria dijo a sus gobernados que al igual que ellos tuvo dificultades para llegar al trabajo. ¿Cómo es posible eso si cuenta con seis guardaespaldas que a todo momento la protegen? ¿Cómo pudo llegar a su trabajo tarde si cuenta con agentes viales que en su recorrido detienen el tráfico para que ella circule libremente?

Como la máxima autoridad en esta ciudad, tal vez ella debido hacer un breve recorrido por las calles de la ciudad para hacer una evaluación de lo acontecido, y de esa manera hablar a sus gobernados de lo que observó y no de lo que vio en redes sociales o lo que le contaron.

Tal vez debió cederles la palabra y las cámaras a los responsables de la seguridad en esta ciudad, como es Protección Civil, porque ellos sí saben lo que se vive en las calles. Ellos debieron informar a los ciudadanos y no una inexperta que solo dijo lo que vio en redes sociales, porque nunca ha vivido el viacrucis que viven miles de ciudadanos todos los días en su trayecto de casa al trabajo y viceversa.

En el mismo tenor, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca envió también un mensaje a los neolaredenses, tal vez más congruente, tal vez no, pero es él quien sí debió informar y lo hizo, por ser su obligación como responsable de la seguridad y de todo lo que ocurra en la entidad.

Carmen Lilia debió informar primero de lo sucedido al gobernador, porque le guste o no, es su jefe y le debe sino lealtad, sí respeto, piense lo que piense de él y de su gobierno, así sean de partidos diferentes, pero su soberbia puede más que su inteligencia.

Y así como dice que trabaja para que el presupuesto sea en beneficio de los ciudadanos, el engaño sigue siendo su sello, y como ejemplo, hace unos días mencionó que invertirá dinero al Parque La Junta para estar mejor adaptado a las necesidades de los aficionados.

¿Acaso ya olvidó que en la administración pasada, ya fueron invertidos15 millones de pesos para eso que ella dice?¿O acaso pretenderá hacer como que hace algo y utilizar presupuesto para remodelar lo que ya está remodelado? Habrá que ver que es lo que hará porque solo le falta arreglar los baños, y poner las tiendas que no se construyeron,

De ahí el parque está listo para los juegos de temporada. Con una pizarra nueva, todo el campo mejor iluminado, las gradas mejoradas y aumentadas, y una pantalla electrónica en buen estado. ¿Qué es lo que le invertirá Carmen Lilia? Ojalá y no sea un engaño para ordeñar el presupuesto