“El muchacho alegre” historiande éxito  a pesar de sus limitantes

Altamira, Tamaulipas.-Cada día para aquellos que necesitan de un aparato funcional para desplazarse se ha convertido una dificultad tolerar los abusos e ignorancia de una sociedad irresponsable y que no es sensible ante las dificultades que este sector vulnerable de la sociedad enfrenta
Este el caso de a quien en Altamira lo conocen como el “muchacho alegre” quién siendo un bebé, debido a una complicación a causa de la poleomelitis y una fuerte caída quedó atado a una silla de ruedas.
Martín Ochoa Zúñiga todos los días tiene que lidiar con automovilistas particulares quienes bloquean las rampas en las banquetas, choferes de ruta quienes al ver su condición, prefieren evitarlo. El muchacho alegre, se dedica a la venta de golosinas en un local de la zona centro de Altamira y junto con su esposa, logró criar a sus dos hijos, mismos que ya formaron su vida, y feliz con su único nieto atiende su pequeño negocio.
Como esta, existen muchas otras historias, algunas con escenarios más complicados, sin embargo, Martín “el muchacho alegre” intenta por sus propios medios soocuonar cada obstáculo que la vida o las circunstancias le coloca frente a su camino.