Contundente

Con la presencia de sus respectivos presidentes nacionales y estatales, los aspirantes a gobernar Tamaulipas presentaron el domingo ante el Ietam sus cartas de intención y registro que los acreditaron oficialmente como candidatos, ante miles de sus seguidores que mostraron su capital político y su capital social de manera contundente.

Tal y como se observó, el candidato del partido Movimiento Ciudadano, pese a la presencia de su presidente nacional, Dante Delgado, no tuvo la suficiente convocatoria como para asustar a sus competidores de las alianza Va por Tamaulipas y Juntos Hacemos Historia, cuyos candidatos, César Verástegui Ostos y Américo Villarreal, mostraron el músculo de sus alianzas, pero falta ver cómo funcionan sus estrategias, sus planes de campaña y sus programas operativos en el Territorio Electoral, una vez que inicien sus respectivas campañas.

Sin dejar de reconocer la calidad del candidato del MC, Arturo Diez Gutiérrez, poco tiene que hacer ante los otros dos rivales, y no hay duda que la contundencia tanto del discurso como de la capacidad de movilización del candidato del PAN-PRI y PRD, César Verástegui Ostos, da lugar a una gran confianza que le dará el comenzar su campaña con las predicciones y proyecciones electorales que lo ubican por arriba de su contrincante de Morena-PT-PV, Américo Villarreal Anaya, quien a pesar de haber tenido el apoyo del presidente López Obrador, del dirigente nacional Mario Delgado, y de unos cuantos miles de simpatizantes, no opacó la contundencia de los casi 30 mil seguidores del Truko.

Y es que al parecer la lección de las elecciones del 5 de junio del año pasado pesaron demasiado en el ánimo y en la voluntad de las dirigencias nacionales de los partidos que ahora integran esta extraña Alianza que nadie pensaba que sería posible, y que los llevó a una derrota que les hizo pensar que la unión de fuerzas puede llevar al triunfo.

Así fue y así es hoy, cuando tres partidos ideológica y políticamente antagónicos por la historia misma, se unen para revertir los efectos del fracaso del año pasado, y aunque sus dirigencias saben bien que no podrán seguir juntos después del 5 de junio, en esta ocasión los une la necesidad de derrotar a un partido que supo sacar provecho de sus debilidades, de sus fracturas, de sus ambiciones y de la soberbia de sus dirigentes.

Y aunque el Truko no era quizás el aspirante ideal cuando fue llamado por el gobernador, en todo este tiempo ha sabido deslindarse de su tutela y ganarse la confianza de los militantes tanto de su partido como del PRI y del PRD, y eso se vio la mañana del domingo en ese enorme contingente integrado por las tres fuerzas en una sola alianza partidista, que ven en el Truko a un candidato capaz de unir las fuerzas políticas dispersas en la entidad, y de unir voluntades en torno a un mismo proyecto que vaya dirigido al desarrollo de Tamaulipas.

Por el contrario, el candidato de Morena, Américo Villarreal, no ha podido revertir todo ese fuego amigo que el mismo ha generado debido a sus dislates, a sus errores y a su poca capacidad, razón por la que requirió del apoyo personal del candidato nacional de su partido, y de toda una estrategia de desinformación y golpes bajos que se le revirtieron y apuntaron hacia él mismo, por lo que esa pesada carga que tendrá que sortear cuando inicie su campaña, se traducirá en un inicio incierto debido a la desventaja que las preferencias electorales le dejaron en ese tiempo de golpeteo, manoseo y guerra

sucia, en su contra sí, pero surgida de su propio partido y de sus propios militantes.

Y es que las últimas encuestas serias, no las de empresas que son pagadas con datos falsos para convencer a ingenuos como los que publican en redes sociales, indican que el Truko iniciará su campaña con unas probabilidades muy altas de ganar la contienda, al contar en este momento con el 36% de preferencias contra un 32% de Américo, mientras que por partido las preferencias indican que aunque Morena lleva la ventaja con un 29% contra el 21% del PAN, por alianzas PAN-PRI-PRD mantiene una ventaja clara del 38% contra un 33% por ciento de la alianza Morena, PT-PV.

Con estos datos es claro suponer que quienes piensan que existe una guerra sucia en contra del candidato de Morena, la verdad es que sí tienen razón, y en efecto hay una guerra sucia, pero ésta surge del mismo seno de Morena, de sus propios militantes y de morenistas que se sienten defraudados por la forma en que este partido y sus más encumbrados militantes han hecho polvo los ideales de este partido que nació sano, fuerte y unido, pero que gracias a malos elementos como Américo, diputados del Congreso de Tamaulipas, y morenistas inconformes como Alejandro Díaz Rojas Durán, están por truncar las aspiraciones del candidato morenista.

El golpe más reciente a las aspiraciones de Américo se lo dio la diputada tamaulipeca Úrsula Salazar Mojica, quien el mismo día en que tomó posesión del cargo de coordinadora de la bancada morenista, surgieron unos audios en los que se comprueba que ni es tan honesta, sí es muy corrupta y también traidora, a pesar de ser sobrina del presidente López Obrador.

Son muchas las irregularidades en las que ha incurrido Morena en Tamaulipas, las que ya afectaron la imagen de presunta nobleza y honestidad del candidato, tantas que cualquier otro partido habría cambiado a su candidato, aunque solo logró tumbar del pedestal al candidato, pero Américo se mantiene porque a pocos días de iniciar las campañas, sería un craso error cambiarlo, además de que hacerlo haría que Morena perdiera las elecciones antes de iniciarlas campañas el próximo tres de abril.

Un discurso ya desgastado como trillado, de considerar a los opositores a Morena como neoliberales, conservadores, de derecha, fifís, bloque opositor, los de gobiernos anteriores, ya no funciona para quienes los siguen promoviendo, como Américo Villarreal y la presidenta municipal de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, quienes consideran aún que el origen de todos su males, de todas sus frustraciones, de todas sus desventuras y de todos sus fracasos, se debe y es culpa total de quienes no piensan como ellos, de quienes no hacen lo que ellos ordenan, y de quienes al no estar con ellos, están en su contra.

Pensar así es regresar al pasado y tener una mente involutiva, no evolutiva, significa ser involucionario y no revolucionario, es decir, que si Américo y Carmen piensan de esa manera, están regresando al pasado y lo peor, están tratando de que los demás, quienes no piensan como ellos, sigan sus mismos pasos al manipular la realidad para que todo cuadre conforme a como ellos lo dicten porque ya han perdido todo contacto con la realidad.

Y es que en política, contrario a lo que muchos piensan aún, los políticos no nacen, se hacen con el bregar diario de los acontecimientos, los que pulen, lustran y afinan los defectos y las irregularidades, así como también pulen sus convicciones y sus ideales políticos.

Aun así la lucha política y electoral apenas inicia, y solo el mejor candidato, el que tenga no un mejor discurso sino que en sus palabras y acciones deje entre sus sus seguidores un claro efecto de esperanza, de tranquilidad y de confianza, en saber que él será quien lleve a Tamaulipas por un mejor rumbo y un mejor futuro, ese será el próximo gobernador…lo demás, sí, lo demás, solo usted amigo lector y el resto de electores, con su voto serán los que marquen la diferencia.