Este mismo espacio ayer publicó la hipotética final de la elección para gobernador en Tamaulipas, apuntando que la posibilidad de que el candidato del Movimiento Ciudadano, Arturo Diez, en algún momento se retirara de la contienda y se adhiriera a uno de las dos coaliciones: “Vamos por Tamaulipas” o “Juntos Haremos la Historia”.
La misma tarde de ayer casi se confirma la sospecha cuando llega a mi celular, vía WhatsApp, un mensaje en video de Arturo Diez Gutiérrez, del MC, preguntando “¿Quién puede confiar en alguien a quien le dicen el Truco? Es más ¿lo dejarías entrar a tu casa? Yo no… ¿Le comprarías un carro usado? Yo no… ¡Ni madres! Es compadre del gobernador, ahí está el truco… por eso es su candidato… El Truco no es de fiar… El truco es corrupto… El truco es Mataulipas… para decirle adiós a Mataulipas ¡Vamos a comenzar de cero!”
Desde luego que me sorprendió lo directo y categórico del mensaje de Arturo Diez contra Verástegui, al hacerle señalamientos de honorabilidad, corrupción, confianza y, esa aseveración sobre el término Mataulipas, todos calificativos que implican mucho que aclarar.
Convengo en que el término Mataulipas usado por el victorense empresario es de uso muy popular, pero dicho por una persona significaría, desde el marco legal, una acusación pública para el de Xicoténcatl.
Volviendo a las posibilidades de que Arturo Diez ‘cuelgue los guantes’ en la contienda por la gubernatura, el video que cito, deja en claro que el compromiso político se inclinaría a favor del Dr. Américo Villarreal Anaya (AVA).
Quienes manejan la campaña de Verástegui de “Vamos por Tamaulipas”, por el momento no han hecho declaraciones en este sentido, siguen en la promoción del agrónomo nacido el 14 de junio de 1966, con antecedentes de Diputado Federal y dos veces Alcalde de Xicoténcatl.
Además, la política de puertas abiertas para todo aquél que quiera sumarse a la campaña “Vamos por Tamaulipas, sin importar el partido o ideología que ejerzan, sigue vigente.
En un cambio de tema, pero de la política nacional, llamó la atención que este Jueves Santo, el periódico El Universal publicó las declaraciones de Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sobre la posible sanción a los mexicanos que no votamos en la Revocación de Mandato del presidente López el domingo pasado.
Pablo Gómez, basa la posibilidad de sanción en la obligatoriedad constitucional del voto y afirma que existe el riesgo de sanción contra quienes no lo hicimos, según su cuenta de Twitter, cuando interpreta el artículo 36, fracción III Constitucional, que establece la obligatoriedad de ir a votar en los procesos de revocación de mandato.
Desde luego, Pablo Gómez culpa al Instituto Nacional Electoral (INE) de no haber señalado esta obligatoriedad, simplemente porque -según el funcionario- estaba en contra del procedimiento.
¿Cuál será la sanción por no haber votado en revocación de mandato? Según los abogados, el marco legal mexicano señala que puede haber la suspensión durante un año de los derechos ciudadanos reconocidos en la Constitución (votar, ser votado, libertad de
asociación, defender al país, de petición, ser servidor público, presentar iniciativas de ley, entre otros.
En un marco comparativo, hasta el momento de escribir este espacio, no se sabe que en ningún tiempo, ninguna autoridad haya sancionado a nadie. Pero en esta 4T todo puede suceder.
¿Me equivoco?
Quizá en realidad lo que hizo twittear a Pablo Gómez ese texto, fue el que su jefe se molestó tanto, que se vio obligado a sonreír ante las cámaras de televisión y levantarse como triunfador, pese al número de votos emitidos.
Cierro este espacio en Jueves Santo, en la reflexión electoral que muchas veces 2vs1, no significa necesariamente triunfo, porque el 1 que hizo el 2, en realidad no es significativo y la posibilidad de triunfo sigue.